AVA-ASAJA prevé una producción de arroz de 115.000 tn en La Albufera y el Marjal de Pego-Oliva


A falta de pocas semanas para la siega en el parque natural de la Albufera y en el Marjal de Pego-Oliva, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) prevé una excelente cosecha de arroz, que alcanzará las 115.000 toneladas, de mayor calidad que la campaña anterior.




 

AVA-ASAJA prevé una producción de arroz de 115.000 tn en La Albufera y el Marjal de Pego-Oliva

Mientras los costes de producción se disparan, los precios en origen se estiman estables ya que el arroz de terceros países previsto para exportar es prácticamente el mismo que el del año pasado. Incluso los precios podrían llegar a subir a corto plazo tal y como señala el responsable de la Sectorial de Arroz de AVA-ASAJA, Miguel Minguet: “Vegetativamente, el cultivo está en perfectas condiciones por lo que se espera una calidad excelente. Este año se ha sembrado más tarde y la recolección se va a retrasar un poco, pero no existe ningún motivo para que los precios no suban ya que no ha habido excedente”.  

Con respecto a la incidencia de plagas, la restricción de productos fitosanitarios está provocando mayores costes y tratamientos menos eficaces. Las alternativas autorizadas elevan de manera alarmante poblaciones de insectos que estaban controlados con los fitosanitarios utilizados hasta ahora, como por ejemplo, la propagación de mosquitos en los arrozales del Parque Natural de L’Albufera, el Delta del Ebro y Sevilla.  Así mismo, el uso de los nuevos fitosanitarios está disparando los costes, que repercuten en la rentabilidad del cultivo. Los arroceros valencianos han pasado de pagar sólo en la lucha del pulgón de 3 a 35 euros/hectárea, lo que supone un incremento del 1.060%, y de 0,36 a 18 euros/hectárea contra la Pyricularia oryzae, un 5.000% más.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, advierte de que “las administra­ciones, en lugar de trabajar para que el sector agrario europeo y español sea cada vez más competitivo, está poniendo trabas en materia fitosanitaria, sin fundamentos científicos, que lo único que hacen es todo lo contrario: hundir a los agricultores”.