AVA-ASAJA estima que la producción de caqui en 2009 rozará las 100.000 toneladas


La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) estima que la producción de caqui que se cultiva en la Comunitat Valenciana será de cerca de 100.000 toneladas. Este nivel de producción supone un gran incremento respecto de 2008. Los primeros estudios prevén una fruta de buena calidad que empezará a recolectarse a partir del 20 de septiembre en las zonas más cálidas de la Ribera Alta y se prolongará hasta finales de diciembre.




 

AVA-ASAJA estima que la producción de caqui en 2009 rozará las 100.000 toneladas

Este año se está apreciando, salvo alguna excepción en partidas concretas, una menor incidencia del hongo Mycosphaerella Hawai, que el año pasado fue, en muchos campos, el causante de una caída de hojas y frutos. “Consideramos que es el momento oportuno para iniciar los tratamientos preventivos contra el hongo, afirma Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA. Pese a que, hoy por hoy, no se han detectado casos significativos de esta mancha en las hojas, nuestro Departamento Técnico aconseja anticiparse al patógeno ante la previsión de que las condiciones meteorológicas (temperaturas altas y humedad ambiental) faciliten la proliferación del hongo.

“Con la excusa de que es un cultivo aún menor, los grandes laboratorios siguen mostrando desinterés a la hora de investigar y sacar al mercado un producto fitosanitario o una estrategia de lucha biológica viables con el objetivo de conseguir un fruto con la mayor calidad posible”,  añade Aguado.

Por otro lado, la organización agraria defiende la creación de una interprofesional del caqui que regule la producción con el mismo espíritu que hace la DO Ribera del Xúquer con la calidad. “El caqui es un cultivo en expansión y hasta ahora las cosas se han hecho relativamente bien, pero no podemos dormirnos en los laureles, debemos pedir al sector más planificación para las futuras campañas que posibiliten una mejor regulación del mercado. La puesta en marcha de una interprofesional podría ser el instrumento que ayude a incentivar la investigación en nuevas variedades con el objetivo de alargar más la campaña, perfeccionar el método de eliminar la astringencia, facilitar el diálogo con empresas de fitosanitarios y sentar las bases de la futura comercialización”, afirma Aguado, quien recomienda conocer a nuestros competidores (Estados Unidos, Japón, China, Brasil, India o Israel) antes de que la producción se desboque.