AVA-ASAJA denuncia que la excesiva salinidad del agua en la Gola del Perelló está secando las hortalizas


La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) afirma que los cultivos de hortalizas de un centenar de agricultores de la zona de El Perelló y El Perellonet se han secado debido a la excesiva salinidad del agua de la Albufera con la que riegan sus campos. El área afectada, unas 700 hanegadas, cerca de la Gola de El Perelló, están dedicadas al cultivo del pimiento, calabacín, berenjena y en particular, al tomate valenciano, característico de la zona y de cuya comercialización dependen las rentas anuales de los agricultores. Para que las hortalizas crezcan de manera óptima, es necesario que la salinidad no supere los 3 mmhos./cm. pero el incumplimiento de estos parámetros desde hace décadas suponen un mal endémico.




 

AVA-ASAJA denuncia que la excesiva salinidad del agua en la Gola del Perelló está secando las hortalizas

 “Llevamos años exigiendo al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, a la Conselleria de Agricultura y a la Universidad Politécnica de Valencia que pongan en marcha un equipo de trabajo para intentar resolver este asunto. Es cierto que el cultivo mayoritario en la Albufera es el arroz y su pervivencia es fundamental para el equilibrio del Parque Natural, pero las administraciones públicas y los científicos deberían haberse puesto a trabajar hace mucho tiempo para elaborar una estrategia que minimice el impacto que la desecación de los arrozales provoca en el cultivo de hortalizas, afirma Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA.

 A este problema hay que añadirle el de los precios insultantes que recibe el agricultor. En el caso del tomate, el precio en origen ronda los 60 cént€/kg. mientras que en los lineales de venta, el consumidor está pagando más de tres euros.

 La organización agraria reclama que se respete el caudal mínimo del lago que, en condiciones normales, debe situarse entre los 30 ó 40 cm. por encima del nivel del mar. De lo contrario, entraría agua salada por las golas. Además, AVA-ASAJA exige a la Confederación Hidrográfica del Júcar que distinga claramente el aporte hídrico que necesita el río para mantener su caudal ecológico de las necesidades reales de los regantes y no ‘meta en el mismo saco’ las dos cosas.

 “Las desastrosas campañas que están teniendo que soportar los agricultores, con nuevas plagas, márgenes comerciales desproporcionados o disminución de rentas está provocando un abandono de tierras y la consecuente disminución de este cultivo, cuando por calidad e identificación varietal propia de la Comunitat Valenciana debería protegerse”, afirma Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA.