La sectorial de AVA-ASAJA constata una caída de la cosecha citrícola del 20/25% y destaca su alta calidad


La sectorial citrícola de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha constatado, tras analizar hoy la información recabada en las zonas productoras de cada comarca así como la disponible de otras regiones españolas, un descenso en la producción nacional de entre el 20 y el 25%. Los citricutores socios de esta organización agraria han confirmado igualmente la extraordinaria calidad de los frutos, la ausencia de problemas fitosanitarios destacables y han descartado que se vayan a repetir las complicaciones que se dieron en la pasada temporada por los bajos calibres registrados.




 

La sectorial de AVA-ASAJA constata una caída de la cosecha citrícola del 20/25% y destaca su alta calidad

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha destacado que la campaña po­­­dría resultar “algo corta, por lo que no existen motivos objetivos para repetir otra rui­no­­sa campaña. Todos conocen los costes mínimos de cada eslabón de la cadena y si im­­pera el sentido común podríamos tener resultados dignos y más ahora que los cítricos van a ser tan necesarios, por su contenido en vitamina C, para prevenir la Gripe A”. Efectivamente, la se­c­torial citrícola estima que la producción valenciana rondará los tres millones de to­ne­la­­das y que la nacional se situará entre los 4,9 y los 5,32 millones de toneladas. Las ma­yo­­res re­duc­cio­nes apreciadas se darán en las naranjas y en menor medida en las cle­mentinas más tar­días. Sin embargo, los asociados han cuestionado el alcance de estos da­tos puesto que a estas alturas se desconoce el impacto que tendrá el grave proceso de aban­dono de cam­pos forzado por la falta de rentabilidad del cultivo acumulada en los últimos años. Por otra parte, se calcula que la industria de zumos –que en la pasada cam­paña trans­for­mó 1,4 millones de toneladas- podría absorver al menos un 20% de la producción na­cional.

De otro lado, la sectorial ha destacado el éxito del plan de lucha contra la mosca del Me­diterráneo, que ha dejado a niveles históricamente bajos los niveles de población de es­ta plaga, así como los buenos índices de madurez, de contenido en zumo y de ta­ma­­ño de la fruta.