Miramar inicia las obras para canalizar el último tramo del Barranco de Sotaia


Esta última fase de las obras, iniciadas en 2008, cuenta con un presupuesto de casi 320.000 euros




 

Miramar inicia las obras para canalizar el último tramo del Barranco de Sotaia


La Confederación Hidrográfica del Júcar inició en la mañana de ayer las obras para canalizar el último tramo del Barranco de Sotaia o Séquia Mare que todavía queda por acondicionar.  Dicho tramo tiene una longitud de unos 350 metros y circula paralelo al Camí dels Fondos. Las obras van a ser íntegramente financiadas por la Confederación Hidrográfica del Júcar y suponen una inversión de 319.955,79 euros.
Con la ejecución de este último tramo, ya habrá finalizar completamente la canalización de la Acequia Madre. Cuando finalicen las obras se habrán canalizado más de 1.300 metros de longitud, con una inversión total superior al millón de euros. 
Hay que recordar que el objetivo de todas estas actuaciones es proteger al término municipal de Miramar del riesgo de inundaciones a través del aumento de la capacidad de desagüe del barranco. Además, la canalización también supondrá una mejora medioambiental para Miramar, ya que los materiales utilizados contribuyen a la conservación de la fauna y flora autóctonas
Las obras para canalizar la totalidad del Barranco de Sotaia a su paso por Miramar se iniciaron en 2008 con la ejecución del primer tramo, de unos 1.000 metros de longitud, y la construcción de una balsa de laminación, cuya finalidad es nivelar el cauce del barranco. Estas obras, que contaron con un presupuesto de  770.000 euros, concluyeron el pasado mes de mayo. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Juan José Moragues, acompañado del alcalde de Miramar, Asensio Llorca, se desplazó hasta Miramar el pasado 11 de mayo para supervisar la ejecución de las obras. Moragues se mostró satisfecho por el resultado de las obras y agradeció la colaboración y el trabajo del Ayuntamiento de Miramar. “El inicio del último tramo de la canalización supone el paso definitivo para solucionar una reivindicación histórica del pueblo de Miramar, que ha significado una inversión global de más de un millón de euros y supone una muestra de la buena sintonía entre al Ayuntamiento de Miramar y el resto de administraciones públicas”, expone Asensio Llorca