AVA-ASAJA denuncia que pese a la caída del 56% en la importación citrícola, la amenaza de plagas aumenta


La reducción en un 56% del volumen de importaciones de cítricos no ha servido para atenuar la amenaza cierta de introducción en las explotaciones valencianas de plagas foráneas. De hecho, las intercepciones de partidas con problemas de enfermedades de cuarentena acumuladas en puertos españoles durante este año ascienden ya –según cifras del Ministerio de Medio Ambiente- a la cifra récord de 68, una de las más altas de la década. “Con la mitad de kilos importados se han disparado los rechazos. Si España, que es la más sensible a estas cuestiones, está localizando multitud de cargamentos con problemas fitosanitarios es evidente que en el resto de Europa estarán entrando sin control muchos más. Si alguno de estos patógenos se instalase en nuestros campos la citricultura valenciana tendría los días contados”, advierte el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.




 

AVA-ASAJA denuncia que pese a la caída del 56% en la importación citrícola, la amenaza de plagas aumenta

La organización agraria reclama, por otra parte y por tercer año consecutivo, al Go­bierno central que suspenda las im­por­ta­­cio­nes citrícolas procedentes de Sudáfrica hasta que se renegocie un nuevo protocolo fi­to­sa­nitario que garantice la seguridad en los envíos a España. Según la información recabada por esta or­­ganización, el país sudafricano podría haber vuelto a liderar las intercepciones y rechazos, tanto en las inspecciones realizadas en los recintos portuarios como en las hechas a pie de almacén citrícola por la Conselleria de Agri­­cultura. Más concretamente, en el 52% de las partidas citrícolas paralizadas en los puer­tos se detectó ‘Gignardia citricarpa’ y en el 37% se lo­calizó ‘Cryptophlebia leucotreta’, dos de los patógenos más presentes en la ci­tri­cultura de aquel país.

En ambos casos se trata de enfermedades extremadamente peligrosas. De hecho a co­­mienzos de año, la Agencia  Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) ya advirtió en un informe que la también llamada ‘mancha negra’ (la ‘Gignardia citricarpa’) podría acli­ma­tar­se sin problemas al campo valenciano. Es más, la máxima autoridad científica de la UE alertó que su detección en las fronteras de la UE era poco probable porque sus síntomas no se advierten en el fruto, por lo que recomendó un cambio radical en el protocolo de im­por­tación que, pese a todo, no se ha producido. En cuanto a la ‘Cryp­tophlebia leu­cotreta’, se tra­ta de un insecto que se expande con suma facilidad y que pro­vo­ca serios da­ños interiores en la fruta. Pese a que se lleva detectando en partidas de Sudáfrica desde 2005 -año en el que por cierto y por este motivo, EEUU vetó mo­men­tá­nea­mente la im­por­ta­ción procedente de este país- la plaga sólo es perseguida oficialmente en España. En el res­to de la UE, pese a las peticiones del Ejecutivo español, aún no es considerada co­mo una en­fermedad de cua­ren­tena. 

“El ministerio debe apresurarse a modificar unilateralmente el protocolo, funda­men­tal­­mente con Sudáfrica, porque si no lo hace sería corresponsable de la entrada de alguna de las plagas citadas”, advierte Aguado. AVA-ASAJA reclama además que España tome la iniciativa porque, de no hacerlo, serán inútiles los esfuerzos realizados para un mayor con­trol en nuestras fronteras. El puerto de Rótterdam, por ejemplo, recibe 2,5 millones de to­ne­la­das frutas y hortalizas al año y un 25% de ellas corresponden a Sudáfrica.