Arc de Mig Punt exige al Gobierno de Orengo que salvaguarde la ermita de San Vicente


El entorno de la ermita de San Vicente está ahora mismo viéndose destruida a consecuencia de la ejecución de una nave industrial que impedirá totalmente la contemplación del edificio y el disfrute al que tiene derecho la ciudadanía.




 

Arc de Mig Punt exige al Gobierno de Orengo que salvaguarde la ermita de San Vicente

Esta nueva agresión al patrimonio pone en evidencia el estado de olvido en el que ha caído un edificio de gran interés histórico y cultural, realidad dramática que, por desgracia, comparte con muchos otros edificios históricos de nuestra ciudad como las alquerías, las casas tradicionales del casco histórico... ante la indiferencia de los responsables políticos.

Arc de Mig Punt Associació Memòria i Patrimoni han presentado una instancia al Ayuntamiento de Gandia en el cual les recuerda que la ermita de San Vicente figura en el listado de edificios protegidos del PGOU y, por lo tanto, está afectada por el artículo 133 del PGOU, el cual hace referencia no solo a la protección del edificio, sino también a la de su entorno.

En este caso, por tanto, el Consistorio gandiense tiene la obligación de salvaguardarla, conservarla para transmitirla a las futuras generaciones y promover el conocimiento de sus valores entre la ciudadanía, como ejemplo de nuestro patrimonio cultural.

Atendiendo a la normativa municipal, Arc de Mig Punt, exige a Mut y Orengo que paren inmediatamente cualquier construcción en el entorno de la ermita de San Vicente y, por lo tanto, eviten la nave industrial que tapará la fachada sur del edificio. Exigimos también que se busque la manera de solucionar esta cuestión sin perjudicar al propietario del solar adyacente a la ermita, el cual de ninguna manera no se tiene que ver afectado en sus derechos.

Pero, su preocupación va más allá. Conscientes de la inexistencia de estudios rigurosos sobre la historia de la ermita, creen que este es el momento oportuno para iniciar trabajos de búsqueda documental e investigaciones historiográficas que permitan adivinar su pasado histórico, su valor cultural y la pervivencia en la tradición oral y la memoria popular. En definitiva, creen que ha llegado la hora de salvaguardar la ermita de San Vicente del olvido y de recuperar su uso para la ciudadanía. De manera que han solicitado a las autoridades municipales que realicen los trámites necesarios para la compra del edificio a la parroquia de Almoines como paso previo a su rehabilitación y destinación a un uso público.