AVA-ASAJA advierte que la nueva campaña del ‘Club’ sobre la Nadorcott no tiene “consistencia jurídica”

AVA-ASAJA advierte que la nueva campaña del ‘Club’ sobre la Nadorcott no tiene “consistencia jurídica”

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AVA-ASAJA advierte que la nueva campaña comunicativa del Club de Variedades Vegetales Protegidas (CVVP) sobre la mandarina Nadorcott contiene inexactitudes jurídicas intencionadas para inducir a error a operadores y a citricultores. En las últimas semanas, el CVVP ha publicado varias inserciones publicitarias y está remitiendo multitud de cartas a citricultores y a almacenes comerciales en las que les advierte de las acciones legales que pudiera ejercer contra ellos como gestor de esta variedad protegida. “El club ha contratado a un prestigioso bufette para aprovechar la confusión generada sobre este caso y sacar más partido del que toca”, denuncia el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado quien además advierte que la organización está estudiando ahora diversas acciones para frenar los efectos de tal iniciativa.

El mensaje de la campaña emprendida está revestido de una en­ga­ño­sa ‘apariencia de legalidad’. En dichos anuncios y cartas se alude –sin citarlo- a la li­te­ra­li­dad del ar­tículo 13 de la Ley 3/2000 pero de forma parcial y sin explicar su contenido. En este sentido, una Sen­ten­cia del Tribunal Supremo de fecha 5 de junio de 2007 de­ter­­­­­minó con­­­forme a derecho el artículo 16.4 del Real Decreto 1261/2005, que aclara que el objeto de las licencias de explotación es el material de reproducción (los propios árboles) y no los pro­duc­tos de la co­se­­cha (los cítricos que se quieren comercializar), siendo ello la regla ge­ne­ral. La única ex­cepción que po­drá ser ob­je­to de li­cen­cia de explotación –en este caso por parte del CVVP- sería la de los frutos derivados de una utilización no autorizada del material de reproducción. En esa situación, según los ser­vi­cios jurídicos de AVA-ASAJA, no se encuentran los árboles plan­­tados o in­jer­tados entre agos­to de 1995 y octubre de 2004, que son legales y por tan­to su pro­ducción puede ser co­mer­cializada sin ne­­ce­sidad de dis­po­ner de li­cencia alguna.

En tales circunstancias y por el hecho de comercializar tales frutos, el CVVP sólo estaría le­gi­ti­ma­do, en caso de desacuerdo, a reclamar el pago de una ‘indemnización ra­zo­na­ble’, algo que viene es­ta­blecido en el articulo 95 del Reglamento comunitario  2100/94. “Desafortunadamente, ningún juzgado ha fijado aún lo que es una indemnización ra­­­zonable y el Club parece querer beneficiarse de tal in­de­finición”, advierte Aguado.