AVA-ASAJA insta a buscar “un punto de encuentro” que acabe para siempre con la guerra del agua


La decisión del Gobierno de autorizar un trasvase de agua del río Ebro para beneficiar a cuatro municipios de Cataluña que se encuentran ubicados dentro del área de influencia de otras cuencas ha vuelto a poner sobre la mesa toda la problemática derivada de la utilización y manejo de los recursos hídricos disponibles. Desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) se considera que ha llegado el momento de buscar “un punto de encuentro” que acabe de una vez por todas con la guerra del agua. El presidente de esta organización agraria, Cristóbal Aguado, entiende que para conseguir ese objetivo “es necesario abandonar la crispación, el clima de enfrentamiento y la instrumentalización de carácter político que ha caracterizado en los últimos tiempos el tono de esta controversia”.




 

AVA-ASAJA insta a buscar “un punto de encuentro” que acabe para siempre con la guerra del agua

En este sentido, AVA-ASAJA propone otorgar el protagonismo del debate a los especialistas en la materia con el objeto de encauzarlo a partir de criterios de racionalidad. “Ya es hora de entender la filosofía del ciclo del agua y aprovecharlo debidamente. El agua no llega a la puerta de casa de todo el mundo, pero eso no quiere decir que no todo el mundo tenga derecho al agua. No se puede mercadear con un bien que es esencial”, señaló Aguado. La única solución posible para un conflicto que amenaza con eternizarse pasa, en opinión del presidente de AVA-ASAJA, “por realizar un esfuerzo que permita alcanzar un protocolo de actuación racional y consensuado, una política hídrica a la medida de la realidad española y destinada a cubrir las necesidad de todos. El agua es una cuestión estratégica para el desarrollo de este país y sería absolutamente recomendable que los partidos políticos se replanteasen sus estrategias en aras de encontrar una solución definitiva”.

Esta organización agraria cree que no hay que descartar instrumentos alternativos para la obtención de recursos hídricos, como puedan serlo las desaladoras, pero subraya que la clave del asunto sigue encontrándose en la correcta gestión de los caudales que proporcionan los ríos. “Más pronto que tarde habrá que sentarse a negociar –argumentó Aguado-. Hay que acabar con una disputa interminable. Ya está bien de hacerle la competencia a la Guerra de los Cien Años”.