La asociación Arco de Medio Punto solicita protección para la ermita de San Vicente de Gandia


Además han solicitado la Declaración de este edificio como ‘Bien de Relevancia Local.




 

La asociación Arco de Medio Punto solicita protección para la ermita de San Vicente de Gandia

La Asociación de Memoria y Patrimonio ‘Arco de Medio Punto' ha pedido a la Consellería de Cultura la suspensión cautelar de las obras que están realizándose alrededor de la ermita de San Vicente, ya que ponen en peligro la integridad de los valores culturales del edificio y su entorno, que está protegido por el artículo 133 del Plan General de Ordenación Urbana de Gandia.

La Presidenta de la Asociación Arco de Medio Punto, Isabel Canet ha solicitado la suspensión cautelar de las obras al en torno a la ermita de San Vicente.

La Asociación ha identificado muros con técnica constructiva del siglo XV y cree que se puede tratar de una antigua mezquita, por lo que ha solicitado la Declaración de este edificio como ‘Bien de Relevancia Local.

En la Comunidad Valenciana solo se han conservado dos mezquitas musulmanas, también convertidas en ermitas, una de ellas en la comarca de la Safor: la mezquita de Xara en Simat de Valldigna.

Para resolver definitivamente esta cuestión, la asociación Arco de Medio Punto ha pedido a la Consellería de Cultura que se realicen estudios historiográficos, excavaciones arqueológicas y estudios de estratigrafía de muros.

También ha instado al reconocimiento de la ermita como Bien de Relevancia Local, ya que la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano otorga este nivel de protección a toda la arquitectura religiosa anterior a 1940.

En consecuencia, es necesario que la ermita sea incluida en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano, Sección 2a, que se le aplique el régimen general de protección y que se le defina un en torno a protección para que en el futuro ninguna intervención urbanística pueda perjudicarla.

Además, Arc de Mig Punt ha aportado un informe sobre la ermita que explica que es un edificio exento pero forma parte de uno conjunto arquitectónico, de la alquería de Benieto, el antiguo camino y las casas de la que aún se conservan perfectamente al lado de la ermita.

La alquería de Benieto ya figura en el Libro del Reparto y los suyos de orígenes son inmemoriales. De hecho, aunque el topónimo es musulmán, en las proximidades de la alquería hay yacimientos arqueológicos de época romana.

El topónimo de Benieto corresponde a dos alquerías: Benieto Soberano y Benieto Jussà. La primera de ellas estaba poblada por moros en época medieval y la segunda por cristianos. Esta dualidad ha generado confusión en los estudios historiográficos, ya que la documentación no siempre permite diferenciarlas. El Benieto Soberano perteneció a la familia Martorell antes de que la comprara el mismo San Francisco de Borja para unirlo a su señorío en 1548.

La iglesia de Benieto Soberano era en origen una mezquita musulmana.  Fue entregada por el Patriarca Juan de Ribera a la parroquia de Almoines en 1574 como una parroquiano anexa. Como todos saben, la ermita de San Vicente hace siglos que pertenece a la parroquia de Almoines, por lo tanto, el más probable es que se trate del mismo edificio. De hecho, la asociación ha identificado muros con técnica constructiva del siglo XV a la ermita de San Vicente, por lo tanto hay que remontar sus orígenes a la época medieval.

Por lo tanto, estamos ante una ermita que es, muy probablemente, una antigua mezquita, un edificio de una singularidad e interés artístico muy superior a lo que se le atribuía hasta ahora.

En todo caso, tanto si se trata de una antigua mezquita como si no, la ermita de San Vicente y la alquería de Benieto, son un conjunto arquitectónico de la máxima relevancia dentro del patrimonio cultural de la Safor, por sus características y por su vinculación histórica a la familia Borgia. Hay que estudiarlo, conservarlo y rehabilitarlo para darle nuevamente uso público.