Rafalcaid vuelve a ser objeto de conflicto entre vecinos,


Rafalcaid vuelve a ser objeto de conflicto entre vecinos, gobierno y oposición. En esta ocasión la divergencia se suscitó en la mesa de contratación para la adjudicación de las obras de urbanización de la zona. En dicho acto, el PP hizo constar su protesta porque consideran que no sólo es negativo, sino que además puede ser contraproducente para el gobierno y por ende para la ciudad el iniciar las obras en la barriada cuando no se tiene la resolución del tribunal contencioso administrativo ante quien se interpuso una demanda por parte de los vecinos.




 

Rafalcaid vuelve a ser objeto de conflicto entre vecinos,

El día 14 de abril, tal y como se había anunciado en los actos conmemorativos del 75 aniversario de la segunda república, se colgó la bandera republicana en la fachada de la Casa de Cultura de Gandia.

Este acto, ha merecido por parte del líder y portavoz del grupo municipal popular, duras críticas contra el alcalde de la localidad, José Manuel Orengo, a quien ha definido como rehén de los nacionalistas e hipócrita por haber querido desmarcarse de la política republicana en el último pleno municipal.

Mut en su crítica profirió serias descalificaciones hacia el alcalde, al que le recordó que la Casa de Cultura es un edificio oficial y que en él no se deben exhibir símbolos que no lo sean, que para eso “ cada uno tiene su salita de estar en su casa”, máxime cuando según Mut, este tipo de actitudes incumplen los convenios como el firmado con Bancaja para la cesión de la Casa de la Marquesa, ya que en las cláusulas de cesión se especificaba que no podría ser utilizada para actividades políticas o partidistas.

Estas críticas han merecido una dura respuesta por parte tanto del PSOE como del BLOC. En el primer caso ha sido Alfred Boix el encargado de recordar que las actitudes ofensivas de Mut están convirtiéndose en una dinámica que viene marcada por su propia caída en el partido, en el que también descalifica a sus posibles sucesores o candidatos. Ha recordado que Orengo no es rehén de nadie y que si alguien es esclavo en la política municipal es el propio Mut.

Por su parte, Marcel·lí Giner ha insistido en que no se trataba de un acto politico, sino “cultural”, y que era “abierto a todo el público, en ningún momento se pidió el carné de militancia a nadie para entrar a los actos de la República”. Giner insistía en que en ningún momento se ha puesto en peligro el convenio con Bancaja y que se ha tratado de un acto de libertad, “durante 40 años no se ha podido hablar de la República, y ahora lo podemos hacer públicamente y con claridad”.