Los vecinos de Villalonga han emitido una carta al ayuntamiento de la poblacion


El ayuntamiento de Villalonga ha recibido una carta firmada por 250 personas en la cual se exige al alcalde, el popular Juan Ros, que adopte las medidas necesarias para acabar con el ruido de las motocicletas que provocan una intensa contaminación acústica e impiden el descanso de los vecinos. Estas idas y venidas se suceden hasta altas horas de la madrugada y especialmente los fines de semana. Además, el problema se agrava en época estival cuando el intenso calor obliga a dormir con las ventanas abiertas. Ante esta situación el alcalde anunciaba que se va a iniciar una campaña preventiva para concienciar a los conductores pero que si no tiene efecto no dudaran en retirar de la circulación la moto que sobrepase el número de decibelios y devolvérsela al propietario una vez esté totalmente rectificada y con todos sus componentes homologados. Para ello el ayuntamiento adquirirá un sonar que medirá el número de decibelios de los vehículos que circulen por la zona




 

Los vecinos de Villalonga han emitido una carta al ayuntamiento de la poblacion

El día 14 de abril, tal y como se había anunciado en los actos conmemorativos del 75 aniversario de la segunda república, se colgó la bandera republicana en la fachada de la Casa de Cultura de Gandia.

Este acto, ha merecido por parte del líder y portavoz del grupo municipal popular, duras críticas contra el alcalde de la localidad, José Manuel Orengo, a quien ha definido como rehén de los nacionalistas e hipócrita por haber querido desmarcarse de la política republicana en el último pleno municipal.

Mut en su crítica profirió serias descalificaciones hacia el alcalde, al que le recordó que la Casa de Cultura es un edificio oficial y que en él no se deben exhibir símbolos que no lo sean, que para eso “ cada uno tiene su salita de estar en su casa”, máxime cuando según Mut, este tipo de actitudes incumplen los convenios como el firmado con Bancaja para la cesión de la Casa de la Marquesa, ya que en las cláusulas de cesión se especificaba que no podría ser utilizada para actividades políticas o partidistas.

Estas críticas han merecido una dura respuesta por parte tanto del PSOE como del BLOC. En el primer caso ha sido Alfred Boix el encargado de recordar que las actitudes ofensivas de Mut están convirtiéndose en una dinámica que viene marcada por su propia caída en el partido, en el que también descalifica a sus posibles sucesores o candidatos. Ha recordado que Orengo no es rehén de nadie y que si alguien es esclavo en la política municipal es el propio Mut.

Por su parte, Marcel·lí Giner ha insistido en que no se trataba de un acto politico, sino “cultural”, y que era “abierto a todo el público, en ningún momento se pidió el carné de militancia a nadie para entrar a los actos de la República”. Giner insistía en que en ningún momento se ha puesto en peligro el convenio con Bancaja y que se ha tratado de un acto de libertad, “durante 40 años no se ha podido hablar de la República, y ahora lo podemos hacer públicamente y con claridad”.