La Generalitat Valenciana ha adquirido el Claustro del Real Monasterio de Santa Maria de la Valldigna


La Generalitat Valenciana ha adquirido el Claustro del Real Monasterio de Santa Maria de la Valldigna. Esta pieza histórica se encuentra en el palacete privado “El Canto del Pico” en la localidad madrileña de Torrelodones y ahora será trasladada hasta Simat de la Valldigna para su restauración y colocación en su ubicación original, es decir, en el ala este de este cenobio cisterciense. Los trabajos para desmontar el claustro gótico de su actual emplazamiento comenzarán dentro de quince días cuando ya estén listas todas las licencias necesarias. Los cálculos previstos por la Conselleria son que el claustro quede instalado en el Monasterio en un plazo de tres o cuatro meses. Allí se procederá a su restauración ya que los cambios bruscos de temperatura propios de la sierra madrileña han ocasionado fuerte deterioro en la estructura del monumento. El coste de esta adquisición ha sido de un millón de euros. Además, la Generalitat Valenciana también financiará hasta 60.000 euros la construcción de una réplica exacta de esta joya arquitectónica para los dueños de la finca privada donde aún está el monumento.




 

La Generalitat Valenciana ha adquirido el Claustro del Real Monasterio de Santa Maria de la Valldigna

En una reunión mantenida en la noche del jueves, representantes de todos los grupos políticos del consistorio simatense, coincidieron en señalar que la jueza de Sueca, ha sido excesivamente dura e injusta con el ayuntamiento, y el abogado contratado para el litigio que está generando la línea de alta tensión consideró que la multa de 3.000 euros no se ajusta a derecho.

Ante las advertencias de la jueza de la posible responsabilidad penal de aquel que impida la continuidad de las obras, y si se diera el caso de que Iberdrola intente reiniciar las obras, se convocará un pleno extraordinario para estudiar las posibles medidas a adoptar, ya que lo que sí ha quedado claro es que con o sin advertencia judicial, el municipio no está de acuerdo con las obras que se están llevando a cabo.

Otra de las cuestiones que ha quedado claras para todos los grupos es que la actitud de la juez de Sueca, ha perjudicado de forma clara a los intereses del municipio, ya que el municipio vecino y colindante de Barxeta, no sólo ha reproducido actitudes similares a  las de Simat sin encontrarse con las importantes multas impuestas, sino que además sí que está manteniendo paralizadas las obras sin tener mayores problemas judiciales.