Nuevas críticas hacia el presupuesto municipal de Oliva


Los presupuestos generales para 2010 del Ayuntamiento de Oliva han terminado su tramitación como la empezaron: con un alud de críticas desde la oposición. Según Pepe Salazar, el PSOE se escuda en la crisis financiera para camuflar su descontrol en el gasto y su falta de previsión. A la prácticamente nula inversión propuesta para este año (3’92 euros por habitante), cabe añadir una deuda de 707 euros por habitante.




 

Nuevas críticas hacia el presupuesto municipal de Oliva

El pleno del Ayuntamiento de Oliva, con los únicos votos favorables del PSOE, aprobó el presupuesto de 2010 el pasado viernes, 6 de agosto, tras varios meses de retraso. El PSOE no logró sumar ningún apoyo. Los tres ediles del BLOC se abstenían en la votación, seguidos de los tres exconcejales del grupo popular Carlos Canet, Yolanda Pastor y Laura Canet.

 

Según Carlos Canet, su abstención vino motivada por la escasa inversión propuesta en el presupuesto desde filas socialistas. El que fuera líder del PP señalaba la ausencia de debate en la sesión plenaria que aprobaba el presupuesto el pasado viernes, que denotó un cierto ambiente de crispación política. Canet exigía una mayor previsión de cara a los presupuestos del próximo año y reivindicaba una oposición más constructiva y menos volcada en derrotar al adversario.

 

Por su parte, el concejal no adscrito Pepe Salazar seguía la tónica del PP, votando en contra de un presupuesto poco ajustado y denunciando las negativas consecuencias que tendrá para la ciudadanía. Y es que a la prácticamente nula inversión propuesta para este año (apenas 3’92 euros por habitante), hay que añadir una deuda de 707 euros y una presión fiscal de 580 euros, por habitante y año.

 

Salazar denuncia que este presupuesto tampoco refuerza partidas tan necesarias para el progreso y desarrollo económico como agricultura, industria, comercio o seguridad ciudadana. Por el contrario, el presupuesto sí que contempla la asunción de 1.475.093 euros del déficit de 2009, “consecuencia de la falta de previsión del gobierno municipal en forma de numerosas facturas sin consignación presupuestaria”.