El Consell denuncia que Zapatero quiere llenar la Comunidad Valenciana de desaladoras, almacenes nucleares y ahora también de pozos de petróleo


Para el vicepresidente esta decisión “es perjudicial para la calidad de nuestro territorio, biodiversidad y para el turismo y economía de la Comunitat” Cotino critica que “el Gobierno nos quiere traer todo lo malo y nos niega el agua que necesitamos para nuestro futuro” El Consell se opone a los permisos petrolíferos y apuesta por las energías renovables.




 

El Consell denuncia que Zapatero quiere llenar la Comunidad Valenciana de desaladoras, almacenes nucleares y ahora también de pozos de petróleo

El vicepresidente tercero del Consell y conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, Juan Cotino, ha asegurado que “Zapatero quiere llenar la Comunitat Valenciana de desaladoras, almacenes nucleares y ahora también de pozos de petróleo. El Gobierno nos quiere traer todo lo malo y nos niega lo bueno, que es el agua que necesitamos para nuestro futuro”.

“Ayer nos encontramos con otra decisión del Gobierno Central sumamente perjudicial para la calidad de nuestro territorio, nuestra biodiversidad y para el turismo y la economía de la Comunitat”. Cotino se ha expresado en estos términos tras conocer que el Consejo de Ministros autorizó ayer a través de un Real Decreto un permiso de investigación de hidrocarburos en varios puntos del Golfo de Valencia.

“El gobierno de Zapatero ha decidido que a escasos metros del Saler, de una playa turística importantísima para la Comunitat, al lado del Parque Natural de L’Albufera, es un buen sitio para hacer un pozo para extraer petróleo. Y, además, lo ha hecho de nuevo sin consultar y sin informar siquiera a la Generalitat”, ha lamentado el Vicepresidente tercero del Consell.

“No obstante, -ha continuado Juan Cotino- nosotros nos resistimos con todas nuestras fuerzas como venimos haciendo ya desde hace años a que el Gobierno autorice una prospección petrolífera en las playas de El Saler. Del mismo modo que ya están llegando a la provincia de Castellón los vertidos que se han producido en la costa de Tarragona, no queremos que nuestras costas se conviertan en un mar negro que afecte a nuestro medio ambiente y nuestro potencial turístico”.

El vicepresidente tercero también ha recalcado que “este tipo de instalaciones suponen un ataque frontal a la biodiversidad marina, especialmente de cetáceos y tortugas, por no hablar del impacto irreversible que las investigaciones pueden tener sobre puntos de tanto valor medioambiental, como el Parque Natural de L’Albufera y la Devesa de El Saler, y del perjuicio que ocasionaría al turismo”.

Según ha señalado Cotino “en estos momentos hay que centrar nuestros esfuerzos en encontrar energías renovables y de futuro, tal y como está haciendo en la actualidad el Gobierno de Camps, y abandonar los recursos fósiles que, además de agotarse, no son limpios y son la principal causa del cambio climático”.

No es la primera vez que el Gobierno valenciano se opone a la colocación de este tipo de instalaciones en el litoral de la Comunitat. En 2006 la Conselleria ya presentó alegaciones ante el Ministerio de Industria por el permiso, basado en una norma derogada por la Ley de Hidrocarburos, a un proyecto de una empresa multinacional para realizar investigaciones en el subsuelo marino a 5 kilómetros de la costa del parque natural de l’Albufera.