Los arqueólogos de la Alquería de Martorell piden una segunda excavación para estudiar el hallazgo de un edificio romano


El equipo de arqueólogos que ha concluido recientemente las prospecciones en la Alquería de Martorell de Gandia ha solicitado a Generalitat un nuevo permiso para llevar a cabo una segunda campaña en este histórico edificio ante la importancia de los hallazgos encontrados en el mismo.




 

Los arqueólogos de la Alquería de Martorell piden una segunda excavación para estudiar el hallazgo de un edificio romano

El concejal de Territorio de Gandia aseguró que el Ayuntamiento ha solicitado a la dirección general de Patrimonio la autorización para realizar una segunda prospección arqueológica “con el objetivo de datar y ahondar más en la investigación sobre el trapig y los edificios que estaban vinculados a esta construcción”.

 

El equipo arqueológico con el arqueólogo Francisco Blai a la cabeza desea estudiar más en profundidad, los restos de este edificio que podría pertenecer a la época romana: “Sabemos que es un edificio muy antiguo, posiblemente de época romana y que además sería de gran importancia ya que vendría siendo reutilizado desde hace 2.000 años sin que sufriera grandes modificaciones”.

 

El edificio -hallado junto al Trapig del siglo XVI en el que se molía la caña para obtener el azúcar- contaría con un gran espacio con arcadas. “Aún no sabemos a ciencia cierta el uso de este edificio, pero podríamos aventurarnos a decir que podrían ser  unos baños o unas instalaciones industriales”, indica Blai.

 

Además, de este edificio, “las prospecciones hallaron los restos del citado trapig del siglo XVI, una sacristía de época medieval, en la parte de la iglesia, así como también numerosos restos cerámicos y de otros tipos”, explicó el concejal de Territorio.

 

Actuaciones arqueológicas

Las actuaciones arqueológicas en la Alquería de Martorell comenzaron hace un año como un trabajo rutinario que se hallaba dentro del protocolo de actuaciones previo a la construcción del futuro museo de la Semana Santa que irá ubicado en el edificio una vez haya sido reformado.

 

El equipo de arqueólogos al llevar a cabo esta actuación determinó que los hallazgos tenían valor y es por este motivo que se ha solicitado una segunda campaña cuya duración aproximada sería de un mes. Los nuevos trabajos deberán determinar el valor exacto de todos estos hallazgos y comenzarán cuando la Conselleria dé su autorización para ello.

 

Una vez establecidas dichas consideraciones el arquitecto y el departamento de Territorio deberá considerar hasta que punto se debe modificar el proyecto para preservar total o parcialmente los restos arqueológicos hallados.

 

Un edificio que fue comprado por San Francisco de Borja

La Alquería de Martorell es un edificio que ha tenido una gran importancia en la historia de Gandia. Denominada antiguamente Alquería de l’Assoc o de Martorell, el edificio fue comprado por el mismo San Francisco de Borja en 1548, debido a su importante valor como productor de azúcar en aquella época. De hecho, de la producción total de azúcar en la Huerta de Gandia, el 15,04% (59.835 formas) se producía en el trapig de la Alquería de Martorell.

 

San Francisco de Borja compró el inmueble y trasladó el trapig a la Alquería del Duc y en su lugar instaló en Martorell un enginy también destinado a moler el azúcar. Dicha instalación fue una gran novedad en la época ya que sustituía el uso de la fuerza animal por la del agua. Tanto es así que el enginy fue una de las paradas que tuvo el itinerario de Felipe II en 1586, cuando llegó a la ciudad para visitar al duque de Gandia.