Gandia pone la primera piedra de la plaza inclinada de Santa Anna


Gandia adjudica la construcción de la Plaza Inclinada de Santa Anna a Cadersa por 485.000 euros La empresa adjudicataria finalizará las obras en un plazo de cuatro meses. La plaza funcionará como pieza de acceso e integración del barrio.




 

Gandia pone la primera piedra de la plaza inclinada de Santa Anna

El alcalde de Gandia, José Manuel Orengo, y su socio de Gobierno, el concejal de Urbanismo, Fernando Mut, pusieron ayer la primera piedra de la futura plaza inclinada de Santa Anna. Esta plaza forma parte de la Iniciativa Urban, un proyecto financiado con nueve millones de euros por la Unión Europea. El objetivo de esta plaza, que es uno de los ejes de modernización del distrito gandiense, es lograr una transición entre la trama urbana y la medioambiental del futuro anillo verde de la ciudad.

El Ayuntamiento de Gandia ha adjudicado las obras de construcción de la Plaza Inclinada de Santa Anna a la empresa Cadersa por 485.013,32 euros. Las obras, que estarán finalizadas en un plazo de cuatro meses, tienen como objetivo crear una pieza de acceso e integración entre la trama urbana y el Parque Periurbano de la ciudad.

Este proyecto pretende resolver el aislamiento al que se ha visto sometido el barrio de Santa Anna por su escasez de accesos y su complicada comunicación.

Un total de 27 empresas han optado a la ejecución de las obras de la Plaza Inclinada de Santa Anna, y finalmente ha sido la propuesta de la gandiense Cadersa la escogida por el Consistorio para la construcción de la plaza.

La empresa pública municipal Agència d’Habitatge i Urbanisme de Gandia S.L. todavía tiene en proceso de adjudicación la construcción del Parque Periurbano, concebido como un área frondosa que intercalará los espacios funcionales con áreas abiertas para realizar actividades de diversa índole.

También son 27 las empresas que optan a la ejecución de este proyecto de urbanización correspondiente a la Iniciativa Urban, un espacio heterogéneo, densamente arbolado y cubierto con plantas que reproducen las condiciones ambientales de un típico bosque mediterráneo.

Ambos proyectos siguen en la línea de la recién inaugurada Plaza de Santa Anna, cuya remodelación ha perseguido la regeneración económica y social del barrio y el fomento de su crecimiento urbano sostenible.

La plaza, que se encontraba en un estado de gran precariedad, ha sido redistribuida y reinterpretada, si bien ha mantenido su configuración en graderío y se ha instalado una plataforma con juegos infantiles que servirá también como escenario.

También se han construido una serie de pasarelas peatonales que contribuyen a frenar definitivamente el tradicional aislamiento da los distritos de Santa Anna y de Beniopa, causado por el barranco de San Nicolás.