La Regaña de los Borgia de Gandia


Historia y receta de este postre




 

La Regaña de los Borgia de Gandia

En la Edad Media, la riqueza de las incipientes ciudades se medía, más que por el oro, por los productos de propia producción con los que se conseguía comerciar. En esa época, uno de los bienes más preciados era el azúcar. Ingrediente que resultaba exótico y además caro.

Es la época en que el Ducado de Gandia empieza a florecer bajo el mandato de la familia Borgia y momento en el que se la conocía como Gandia la dulce, por su alta producción de azúcar de caña.

Otro de los productos que prometían riqueza y valor culinario eran los frutos secos como la almendra y la nuez.

Aunque en el resto del territorio el azúcar y la almendra eran productos selectos y exclusivos, en esta zona eran productos relativamente asequibles para los señores, por ello, con la combinación de ambos elementos se creó un dulce que ahora se conoce como la regaña de los Borgia. Un dulce que ahora parece de fácil elaboración pero que en la época era solicitado y exclusivo dado que combinaba azúcar, con almendra picada muy fina y el cabello de ángel, al que se añadía nueces y otros frutos secos como pasas o similar y que además se espolvoreaba con más azúcar para conseguir un aspecto garrapiñado.

Durante 500 años la receta ha ido pasando de padres a hijos para consumo propio, hasta que en 1840, la empresa “Pastelería Raúl” decidió comercializar este postre que ahora se conoce como “la Regaña de los Borgia”.


Para la elaboración de 12 raciones es la siguiente:
1. 6 huevos.
2. Azúcar 500 gramos o medio kilo.
3. Aceite de oliva 250 centilitros.
4. Un kilogramo de harina.
5. Cabello de ángel, caramelizado y azucarado.
6. 100 gramos de nueces.
7. 500 gramos de almendra molida.

Elaboración:
Se amasan los huevos, yema y clara, se añade azúcar, 500 gramos, el aceite y la harina, durante media hora se va amasando hasta conseguir una pasta toda uniforme, igualada y fina.
Una vez conseguida la masa bien fina, se hacen dos tiras de esta masa, se aplanan con el fin de poder poner el cabello de ángel con las nueces, en el centro, una vez bien extendido se envuelve el cabello de ángel con la masa. Una vez las dos cerradas se montan haciendo como una trenza redonda y ya esta construida esta primera parte.
Ahora para conseguir la parte caramelizada de su parte superior se hace lo siguiente:
Tomamos las almendras molidas y añadimos azúcar, el otro medio kilo que quedaba, lo removemos hasta conseguir que quede todo bien mezclado, una vez conseguido se extiende por encima del rollo y se hornea unos 40 minutos a una temperatura de 180º.
Una vez terminada se ha conseguido un postre que data del siglo XV y nacido en Gandia.