Rosa Fuster desmiente las acusaciones del PP de Gandia sobre un posible chantaje


Fuster niega que pidiera un puesto en Les Corts para su compañero a cambio de no presentarse a las elecciones.




 

Rosa Fuster desmiente las acusaciones del PP de Gandia sobre un posible chantaje

Rosa Fuster reaparece en el panorama político de Gandia a dos meses de elecciones envuelta por la polémica. El PP local acusó esta misma semana a la presidenta del Grupo Independiente Valenciano (Gival), Rosa Fuster, de intentar presionar al PP valenciano y al de Gandia «utilizando su cargo al frente del Colegio de Médicos de Valencia», para que el secretario general de Gival, Ximo Faus, tenga un puesto como diputado en las Cortes Valencianas.

A cambio, Gival, un partido creado por una escisión del PP, no concurriría a los comicios, lo que haría arañar un puñado de votos al principal partido de la oposición. Sin embargo, las conversaciones que ha mantenido Fuster con el candidato a la alcaldía de Gandia por el PP, Arturo Torró, han caído en saco roto, ya que el líder popular ha visto en ellas un «chantaje en toda regla». Desde el PP aseguran que Fuster se puso en contacto con altos cargos del PP valenciano para que Faus, su compañero, tuviera un importante puesto en el PP. Pero al no lograr un hueco en Valencia, según las mismas fuentes, Fuster pidió al PP de Gandia que Ximo Faus estuviera en la lista local, algo a lo que Torró no ha accedido.

Lo que sí le propuso el PP de Gandia a Fuster fue incluir en puestos de salida al hijo de Ximo Faus, llamado igual que él, un economista que está afiliado al PP. Pero siempre y cuando Gival no sea una opción política. Rosa Fuster negó ayer estos extremos e indicó que son rumores lanzados por «alguien que no tiene talla política». Mientras tanto, Fuster aseguró que será una asamblea la que decidirá si Gival se presenta a las elecciones. La presidenta de Gival, molesta por las acusaciones del PP, concluyó que si bien es cierto que ha mantenido conversaciones con el principal partido de la oposición en Gandia, aunque «vinieran ahora a ofrecerme el mundo no habría ningún pacto».

La situación de Rosa Fuster se agrava si se tiene en cuenta la existencia de un escrito firmado por médicos, en el que se le insta a abandonar su cargo si se presenta a las elecciones.

Por su parte, la presidenta del Colegio de Médicos reconoció la existencia de esta carta, pero la calificó de «artimaña» que «en ningún caso» procede del Colegio de Médicos. Según Fuster, sí que es cierto que se entablaron negociaciones de cara a elecciones, pero que fue hace más de 5 meses y a iniciativa de Gival y no del PP local. En dichas negociaciones Gival pide un puesto de salida, uno en la lista autonómica y el 5 y el 13 en la lista municipal. Y recuerdan que los votos de Gival le reportan al PP 2 concejales.

Fuster finaliza su explicación, argumentando que el único chantaje que se produce en toda esta historia, lo realiza Arturo Torró, cuando le dice que si no se presentan a las elecciones incluirá en la lista al hijo de Joaquín Faus. Lo que califica de maniobra barriobajera de Torró a quien no le importa mezclar las cuestiones personales con los temas políticos sin mirar el daño que hace a las personas, la cual cosa le cataloga.