Vuelta al ruedo de Torró en el regreso de los toros a Gandia


Las corridas de toros regresaban anoche a la capital de la Safor tras 25 años sin este tipo de festejos para los aficionados de la comarca.
Mientras más de 4.000 personas llenaban la plaza portátil, más de 400 se manifestaban por las calles próximas.




 

Vuelta al ruedo de Torró en el regreso de los toros a Gandia

Varios centenares de personas se congregaron ayer a las 8 de la tarde en el Grau de Gandia para protestar contra la corrida de toros que tuvo lugar una hora y media después de la mano de los toreros Joselillo, Paquirri y El Fandi.
Lo que empezó como una manifestación pacífica acabó con altercados.
La Policía impidió el paso de los manifestantes a dos calles de la plaza. Sin embargo, algunos de ellos burlaron este control y consiguieron acercarse a la entrada del recinto.

Finalmente, consiguieron reunirse alrededor de un centenar en la puerta de la plaza. Los agentes les impidieron el paso, empezaron las cargas y carreras que se saldaron con algún herido leve.



A las 10 de la noche, cuando Fran Rivera 'Paquirri' mató al primer toro, los manifestantes gritaron desde fuera de la plaza 'asesinos, asesinos'. Un fuerte control policial con una veintena de agentes rodeaba la plaza en ese momento. El dispositivo de la Policía Local contaba con una unidad de tráfico y dos coches patrulla, además de agentes de la Policía Nacional.
Durante la manifestación previa, los antitaurinos recorrieron la playa de Gandia desde las 8 de la tarde con el cuerpo pintado de rojo algunos y pancartas que rezaban ¡Per la vida i la cultura', 'Sang i tortura no són cultura', así como fotos de toros ensangrentados.

Los manifestantes realizaron un recorrido que partió de la plaza del Mediterrani pasando por el puente del Riu, la plaza del Garbí y las calles La Verge y Cullera y concluyó en la calle Alcoi. Entre la comitiva había miembros de organizaciones en defensa de los animales como Spama Safor, Pacma, Anima Naturalis, Iniciativa Animalista, Proda, Fedenva y Actyma. Els Verds también apoyó la protesta, así como decenas de vecinos de Gandia y de localidades de alrededor.

Algunos de los manifestantes colocaron velas y flores delante del cordón policial frente a la plaza. 'La tortura no es cultura', es una de las frases que se oían entre los antitaurinos y que ya lanzaron el jueves en la concentración organizada en las puertas del Consistorio a la cual asistieron 300 personas. Pero los altercados no alteraron, sin embargo, el guión previsto en el interior de la plaza, ya que mientras unos reivindican la eliminación de las corridas de toros como fiesta nacional, otros agotaron ayer por la mañana la totalidad de las entradas en taquilla para ver a los matadores.



Desde las 8 de la mañana multitud de personas hacían cola para conseguir los últimos pases. Media hora después de abrir la ventanilla ya se habían acabado y de hecho, la plaza estaba abarrotada. A las nueve y media de la noche en punto, y con permiso de la autoridad, regresaron ayer a Gandia las corridas de toros un cuarto de siglo después. Y lo hicieron con lleno hasta la bandera. Tal y como auguraba el cartel, los diestros Francisco Rivera «Paquirri», David Fandila «El Fandi» y José Miguel Pérez «Joselillo» iniciaron a la hora prevista el paseíllo ante un respetable que llenaba los más de 4.000 asientos de la plaza.



Y ya en el apartado taurino, la terna se repartió 9 orejas y 3 rabos. Los toreros triunfaron ante un público entregado que había agotado todas las localidades a primera hora de la mañana. Incluso a unos minutos del festejo, varios centenares de aficionados se agolparon en las puertas del coso portátil para tratar de conseguir una entrada sin éxito. El encierro de Fernando Peña tuvo de todo en cuanto a su juego y la terna se repartió 9 orejas y 3 rabos.



De los 3 mejores astados, los toreros pasearon los máximos trofeos. Paquirri del bravo primero, al que templó en redondo y tumbó de una gran estocada, terminó con 2 orejas y rabo y ovación en su segundo. El Fandi del encastado segundo al que cuajó en los 3 tercios, acabó con 2 orejas y rabo y 2 orejas, convirtiéndose en el gran triunfador de la noche. Y Joselillo del buen sexto, el de más calidad de la corrida, y ante el que dejó muletazos de mucho calado por ambos pitones, consiguió cortar oreja al primero y 2 orejas y rabo en el último toro de la noche. Minutos antes de empezar la corrida, el alcalde de Gandia, Arturo Torró, tuvo que dar una vuelta al ruedo (no por el centro del coso taurino sino por dentro del pasillo) ante la gran ovación y la insistente petición por parte de los miles de aficionados a la tauromaquia que después de 25 años, volvían a congregarse en la capital de la Safor para poder disfrutar de una corrida de toros en casa y de la mano de 3 grandes espadas del panorama taurino actual.