El convento de las Clarisas de Gandia acoge nuevamente las obras restauradas


La comunidad de monjas de Santa Clara de Gandia acogió de nuevo, el pasado miercoles 10 de mayo, las seis obras de arte que salieron del convento el año pasado para que fueran restauradas en el taller de José Manuel Barros en València.




 

De esta manera, se da por finalizado el ejercicio 2005-2006 correspondiente al convenio que el Ayuntamiento de Gandia tiene firmado con la referida comunidad religiosa y que tiene una duración de 10 años prorrogables. En esta ocasión han sido seis obras de arte, -cuatro pinturas a óleo sobre lienzo y dos sobre mesa, realizadas entre los siglos XV y XVII- las que han pasado por el taller de restauración por tal de recuperar su esplendor original.

Uno de los lienzos restaurados ha sido un Sant Francesc de Borja pintado de forma tenebrosa de Sarinyena, uno de los maestros más representativos de la escuela valenciana de finales del siglo XVI principios del siglo XVII y que fue expuesto en 2003 en “la Casa de la Marquesa”.

La limpieza de esta pintura hace resaltar el contraste entre las sombras que rodean la figura del santo y la luz que ilumina el rostro, las manos y los atributos de su iconografía más popular. Al fin y al cabo, nos confirma su buena factura y nos llena de esperanzas por poder estudiarla más a fondo por ver de atribuirla, bien al mismo Sarinyena, bien a alguno de sus más destacados seguidores.

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Uno de los mayores resultados de esta restauración ha sido la recuperación de una pintura que se encontraba sin enmarcar y abandonada entre unos desechos. Se trata de una Santa Catalina, de autor anónimo -posiblemente de origen italiano- que podemos datar en la segunda mitad del siglo XVI. Cuando la localizamos todos apreciamos sus trazas e intuimos que se trataba de una pintura de gran calidad.

 

 

 

En la exposición que se presentó en la Casa de Cultura “Marqués González de Quirós”, en el año 2003, se pudo ver un Niño de la Pasión, pintura sobre lienzo del siglo XVII que ahora podemos ver de nuevo pero, sin la pátina del tiempo que apagaba su policromía.

Una vez más, quieren felicitar a la comunidad de monjas de Santa Clara y al Ayuntamiento de Gandia por la restauración de estas obras de arte que –junto a otras- se pueden contemplar en la sala de exposiciones de la Casa de la Marquesa durante los próximos meses de verano.