Oliva apuesta de nuevo por el teatro.


La concejal responsable de cultura del Ayuntamiento de Oliva, Mª José Malonda, ha presentado la programación cultural para el primer trimestre. Una programación que apuesta de nuevo con fuerza por el teatro y las artes escénicas, no en vano cuenta con un presupuesto de 100.000 euros para este apartado. El programa se abre el 17 de febrero con la obra H2O de Teatre la Dependent, el 21 y 22 habrá ópera infantil, el 24 de febrero, vuelve el teatro con la obra En la flor de la vida interpretada y dirigida por el Gran Wayoming. El 3 de marzo, Els Joglars llevarán a Oliva su espectáculo La Torna de La Torna. El 10 de marzo es tiempo para la danza profesional con la compañía Gelabert-Azzopardi. El trimestre finaliza con la obra Ángel de Dramaturgia 2000. Los abonos de teatro estarán a la venta desde el 1 de febrero.




 

Oliva apuesta de nuevo por el teatro.

Las fechas y datos aportados por el alcalde de la ciudad de Oliva, Salvador Fuster, como justificación para iniciar el proceso de reversión de los terrenos que en su día se cedieran al Arzobispado de Valencia para que a través de la Fundación TECSAL construyera el Centro y Templo Ecuménico, no concuerdan con los que la propia Fundación maneja.

En el escrito de alegaciones al proceso que el presidente de la Fundación presenta, se dejan claras una serie de circunstancias que de forma totalmente ajena a la voluntad de la Fundación, han ido demorando constantemente el proyecto, cuestiones como la necesidad de llevar a cabo un estudio geotécnico avanzado para poder garantizar la seguridad de la torre de 106 metros de altura con la que cuenta el proyecto, o el hecho de que la empresa constructora encargara una confirmación geotécnica sobre el estudio previo, ya que existían serias dudas sobre el mismo, cuestión esta que demoró las obras en casi un año, demora que no fue arbitraria, sino inherente al mismo terreno.

En la parte final del escrito, el presidente de la Fundación, hace notar una serie de consideraciones con respecto a la documentación de cesión del terreno, cuestiones como que la cláusula de reversión no se hizo constar en ninguno de los acuerdos plenarios que aprobaban la cesión, que las obras no se pudieron iniciar hasta el 19-11-02, ya que el alcalde no entendió hasta esa fecha cumplido el condicionante para la concesión de la licencia.

También se hace constar que cuando se cedieron los terrenos estos no contaban en su totalidad con los servicios necesarios para poder ser edificados, por lo que también se generó una importante demora.

Pero el punto de mayor discrepancia es que la escritura establece tres años de plazo para realizar las obras, con la posibilidad de ampliar el plazo en un año más. El Ayuntamiento es quien otorga la escritura, y posteriormente la licencia de obra. Si la licencia no se concede hasta noviembre de 2002, los tres años cumplieron en noviembre de 2005, por lo que todavía se podría solicitar, como así lo hace en su escrito la Fundación, un nuevo año de prórroga. Petición que basa también en la importante pérdida que supondría la paralización del proyecto en estos momentos, no sólo económica, sino también para los colectivos que durantes estos días de alegaciones, han seguido presentando escritos ante el consistorio pidiendo que no se continúe con la reversión de los terrenos, como la Asociación de Ucranianos de la Comunidad Valenciana o el Colectivo de Ortodoxos Rumanos de Oliva.