Liduvina Gil denuncia que el Alcande Arturo Torro de Gandia está negociando con empresas privadas la gestión de les Escoletes


La concejala socialista anuncia también que la semana que viene, después de elecciones, se concederán las becas de comedor, que reducen las ayudas en 1.000 niños y niñas menos que el año pasado, los socialistas aseguran que los padres manifiestan su preocupación por la posible pérdida en la calidad del servicio.




 

Liduvina Gil denuncia que el Alcande Arturo Torro de Gandia está negociando con empresas privadas la gestión de les Escoletes

La edil del Grupo Municipal Socialista de Gandia, Liduvina Gil, ha comparecido hoy en rueda de prensa para denunciar las políticas que en materia de Educación está realizando el gobierno de Gandia y que se centran en recortes en ayudas y privatizaciones, y ha anunciado que el gobierno ya está negociando y mostrando a empresas privadas las Escoletes de Gandia.

Gil ha asegurado que Torró “ya ha puesto en marcha la maquinaria para cargarse la mayor red de Escoletes públicas de la Comunidad Valenciana”, un hecho que provocará que los padres vean aumentar la cuota que pagan actualmente al mes. Gil ha explicado que este incremento podría pasar de los 70 euros actuales a una cantidad de unos 170 euros mensuales.

Además, Gil ha hecho público que ha recibido varias manifestaciones de padres y madres de alumnas de las Escoletes que han asegurado sentirse preocupados ante la posibilidad de una pérdida de calidad en el servicio de educación de 0-3 años.

Pero Gil también ha criticado que el gobierno de Gandia haya retrasado hasta la próxima semana, una vez pasadas las elecciones, la publicación de las resoluciones de las becas de comedor, que reducen el número de beneficiarios en 1.000 niños y niñas respecto a las ayudas del año pasado. Además, ha habido una gran demanda de cerca de 3.000 solicitudes y sólo 500 han sido aprobadas.

Ante esta situación, Gil ha lamentado que el gobierno de Torró “tiene dinero para lo que quiere”, y mientras privatiza servicios públicos y esenciales como la educación, potencia desde el sector público el ocio con chiringuitos, galerías comerciales, conciertos y corridas de toros.