El IES Vall de la Safor de Villalonga en números rojos


La situación económica de los institutos a causa de la actuación de la Conselleria de Educación es más que crítica, en el Instituto Vall de la Safor de Villalonga hay una deuda que supera los 7000 euros y 2000 son de pago inmediato, la luz.




 

El IES Vall de la Safor de Villalonga en números rojos

En  la reunión del Consejo Escolar del pasado 17 de noviembre, la Dirección del Instituto informó de la situación económica del centro, facilitando algunos datos preocupantes.

La deuda del Centro a proveedores asciende a 7.000 euros. Están cobrando las fotocopias al alumnado y con este dinero compran papel higiénico, entre otros.
Las reservas de gas son sólo para 8 o 10 días, no ponen la calefacción para retener el combustible para cuando venga más frío, pero a estas alturas, el alumnado ya está sufriendo frío.
Para eliminar las goteras del gimnasio es necesario levantar el tejado y cambiar el canal y se supone que la Conselleria lo arreglará, pero no se sabe cuándo.
El origen de la deuda y del grave problema económico, viene ocasionado porque la Conselleria no paga; sólo ha abonado un tercio del que debe, y esto está asfixiando el funcionamiento básico del instituto.
La dirección nos ha informado que ha presentado un escrito al Consller informándole de la situación económica del centro, y que la Comisión de Directores que se reúne todas las semanas también está presentando quejas, pero la Conselleria continúa mirando hacia otro lado.
A día de hoy se deben más de 2000 euros en electricidad que se tienen que pagar y en cualquier momento cortarán la luz.

Debemos, como contribuyentes, los padres y madres, exigir a la administración que igual que se anticipó el dinero para la fórmula 1 y arquitectos de construcciones faraónicas, se haga lo mismo con la subvención para los centros educativos públicos, que ya se acumula un retraso de más de seis meses.
Ante esta situación, no habrá otro remedio que padres y madres se movilicen por un buen resultado, pidiendo como prioridad los servicios públicos como la sanidad y la educación, antes de que el centro se paralice.