La plaza dels Apòstols luce ya la escultura de María Enríquez de Hèctor Peiró


La escultura de bronce, fundida a la cera perdida, muestra a María Enríquez leyendo un libro.
La plaza dels Apòstols será su ubicación provisional hasta que se reforme la plaza de Maria Enríquez.




 

La plaza dels Apòstols luce ya la escultura de María Enríquez de Hèctor Peiró

El teniente de alcalde de Cultura, Vicent Gregori, el escultor Hèctor Peiró, el abad de Gandia, Àngel Saneugenio, y otros miembros de la corporación municipal han inaugurado esta mañana la escultura de María Enríquez, que se ha instalado en la plaza dels Apòstols.

La escultura, obra de Hèctor Peiró, muestra a María Enríquez, abuela de San Francesc de Borja, leyendo un libro. Está realizada en bronce fundida a la cera perdida.

El teniente de alcalde de Cultura, Vicent Gregori, ha destacado que esta escultura “es un reconocimiento a la figura de María Enríquez que fue una pieza clave en esta ciudad. Estaba previsto que esta escultura, estuviera situada ante el Museo de las Clarisas y allí irá cuando se remodele dicha plaza. De momento, hemos encontrado esta ubicación, con el beneplácito tanto de la Insigne Colegiata como de las Clarisas. Con esta ubicación provisional se quiere destacar también la gran tarea que María Enríquez para que la seo de Gandia se reconociera como Insigne Colegiata”.

El autor de la escultura, Hèctor Peiró, ha agradecido al Ayuntamiento “que hayan instalado la escultura porque llevaba dos años en un almacén”. En cuanto a las características técnicas de la obra, Peiró ha reconocido que ha estado un año para hacer esta escultura de bronce fundida con cera perdida. Para hacer la cara de María Enríquez, como no había ninguno retrato de ella, se ha inspirado en otros rostros de la época. Además, ha sido asesorado por historiadores como Santiago La Parra, para hacer el vestido y otros detalles de la obra.
 
Vicent Gregori, ha querido también agradecer al anterior gobierno, que hiciera esta escultura “que como ha dicho Hèctor estaba en un almacén a expensas de hacer esa obra en la plaza de María Enríquez y hemos considerado sacarla a la calle para que los ciudadanos puedan también disfrutar de esta escultura y conozcan un poco más la figura de María Enríquez”.

El abad de Gandia, Àngel Saneugenio, se ha mostrado muy contento con la ubicación provisional de la escultura puesto que “de seguro, Maria Enríquez en vida, alguna vez estuvo plantada aquí, y miró la perspectiva de su Colegiata, que era ella la que la construyó. Se ve perfectamente las últimas cuatro partes de la colegiata, que ella construyó y es emocionante pensar que ella miró desde aquí lo que nosotros estamos contemplando. María Enríquez, fue una gran señora, una gran gobernanta y una gran cristiana”.