La carencia de mano de obra en el sector hostelero requiere soluciones “de choque” e imaginativas.


Empresarios del sector debaten en “un Taller de Buenas Prácticas” como hacer frente a los problemas urgentes. El problema de carencia de mano de obra que afecta al sector hostelero de la Safor requiere medidas de choque e imaginativas. Esta es la principal conclusión del Taller de Buenas Prácticas en la Emprendida que tuvo lugar el martes, 30 de mayo, en el edificio del CSI-COMO del Ayuntamiento de Gandia.




 

Este taller se enmarca dentro de las actividades del Observatorio del Proyecto Àncora, que desarrollan varias entidades de la comarca encabezadas por el Ayuntamiento de Gandia. Participaron una docena de empresarios, entre los cuales se encontraban el presidente de ASEMHTSA, Federico Millet, y el presidente de AEHGS, Pablo del Castillo. El debate, muy animado, estuvo moderado por el Catedrático de Economía Aplicada Rafael Fernández Guerrero.

 

#foto2der#Los hosteleros presentes pusieron de manifiesto los principales problemas del sector: alta estacionalidad de la actividad, no encuentran trabajadores y los que encuentran no tienen formación suficiente, mientras que las empresas deben cumplir unas normativas muy exigentes (sanidad, hacienda, seguridad social, etc.) y unos costes muy altos. Por ejemplo, se comentó que “los jóvenes de aquí no quieren trabajar los fines de semana aunque los pagas más”, o que incluso, “los inmigrantes ya no quieren trabajar en este sector”.

 

Todo esto enmarcado en un proceso de transición: de negocios familiares y de bajos costes y precios se está pasando a una etapa en qué se exige más profesionalidad y más calidad, los costes son más altos y las costumbres de la clientela están cambiante.

 

“Medidas de choque” El Catedrático Rafael Fernández, tras dar la razón a los asistentes, insistió en qué delante de problemas muy puntuales y urgentes hacen falta medidas urgentes e imaginativas. Por ejemplo, a la carencia de mano de obra calificada en esta temporada, se podría recorrer a un tipo de formación “expréss” para salir del paso (sin olvidar el objetivo de tener trabajadores cualificados a largo plazo); ante la carencia de trabajadores en verano se podría recorrer a los inmigrantes de otros sectores que en verano se quedan en el paro, “y que suelen tener un nivel cultural medio o alto, que aprenden y se adaptan fácilmente y están muy bien organizados. Sólo debéis buscarlos, saber qué son sus redes de comunicación”, comentó Fernández

 

Otra solución es estudiar los costes y las ganancias, porque es más rentable tener dos o tres turnos de camareros o cocineros que cerrar el negocio o que tener sólo un camarero/cocinero a estajo, porque con esas condiciones de trabajo intensivo poca gente acepta lo ofrecido.

 

Asimismo, los contratos a media jornada o fijas discontinuos pueden suponer también una solución al problema.

 

Finalmente, ante esa etapa de transición en qué se encuentra el sector, todos los asistentes coincidieron en que el hostelero debe concienciarse en qué es “empresa”, que se debe planificar la actividad con criterios de sostenibilidad a largo plazo, aprovechar las nuevas tecnologías y tener una mentalidad abierta para adaptarse a los cambios de la clientela, la sociedad y al entorno.

 

Los Talleres sobre Buenas Prácticas en la Empresa organizados por el Observatorio tienen el objetivo de promover el debate sobre las buenas prácticas en la gestión de los recursos humanos como parte importante en la competitividad de los negocios, así como la difusión de la Responsabilidad Social de la Emprendida.

 

Las conclusiones de los talleres de Buenas Prácticas del Proyecto Àncora serán publicados al final del proyecto, al acabar el 2007.

 

Estas actividades están subvencionadas por el Fondo Social Europeo.