Las dos plebanías juntas en el año jubilar de Ontinyent


El pasado 1 de mayo, fiesta de san José Obrero, la Parroquia de Sta. María peregrinó hasta Ontinyent con motivo del Año Jubilar, por cumplirse 350 años del Patronazgo de la Purísima Concepción.




 

Las dos plebanías juntas en el año jubilar de Ontinyent

A las 9 de la mañana salió el autobús desde Oliva, junto con una gran caravana de coches. Más de 70 personas eran las que participaban en la peregrinación olivense.

Sobre las 11 de la mañana daba comienzo el acto religioso, junto con otras parroquias de la Diócesis de Valencia. Allí les recibía y les daba la bienvenida el Párroco - Plebán de Sta. María de Ontinyent, introduciéndoles en el motivo de la celebración, y manifestando la alegría de lo que se celebra para la Vila de Ontinyent y para la Diócesis de Valencia: "Este año se cumplen 350 años del patronazgo de María Inmaculada por ese motivo lo hemos estamos celebrado en una Año Jubilar declarado por el Arzobispo de Valencia D. Carlos Osoro".

Finalizado el acto de bienvenida, se impuso la cruz del peregrino a cada asistente, más de 300 personas eran las que pasaban por delante de los sacerdotes para portar durante la peregrinación el signo cristiano por excelencia: la cruz. Después se salía en procesión por las calles de la Vila, y se hacían tres paradas en los lugares más destacados de la localidad.

Finalmente se llegaba a la Iglesia, y encendiendo una vela se renovaban las promesas bautismales.

Los actos religiosos concluyeron con la misa. Misa que era celebraba por el Párroco - Plebán de Ontinyent, junto con 9 sacerdotes de la Diócesis de Valencia. La anécdota la puso, que también concelebró el otro Plebán de la Diócesis Valentina y residente en Oliva, D. Fernando Cremades. En la homilía de la Eucaristía D. Melchor (Plebán de Ontinyent), invitó a los peregrinos a vivir la tradición española y valenciana de seguir a María, imitándola en todo lo que nos lleva a Cristo.

Al finalizar, la misa los peregrinos se fueron a comer, y por la tarde se pasó a la visita cultural. Allí se pudieron ver los Museos de Ontinyent, la Vila Antigua, o subir al campanario, el más alto de la Comunidad Valenciana.

Sobre las 18h se volvió a Oliva. Fue una jornada estupenda, y todos quedaron satisfechos con la organización y la religiosidad de los actos.