El Papa será atendido en el Palacio Arzobispal en Valencia por ‘Obreras de la Cruz’


El papa Benedicto XVI será atendido en el Palacio Arzobispal de Valencia, donde se alojará el 8 y 9 de julio próximos para presidir los actos finales del V Encuentro Mundial de las Familias (EMF), por la misma comunidad de cuatro mujeres del instituto secular de vida consagrada ‘Obreras de la Cruz, que presta servicio habitualmente al arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco.




 

El prelado, que ha mantenido hoy un desayuno de trabajo con directores de medios de comunicación valencianos, ha mostrado las habitaciones en las que se alojará Benedicto XVI y sus colaboradores más  inmediatos.

 

Las dependencias papales se encuentran en la primera planta del edificio y están prácticamente concluidas tras la instalación del mobiliario y la  decoración, en la que se han incluido algunas fotos familiares de la infancia del Pontífice y cuadros restaurados procedentes del propio Palacio Arzobispal y del Museo Diocesano.

 

#foto2der#Benedicto XVI se alojará en un dormitorio de 12 m2 con baño. Sobre una estantería tendrá una imagen de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia. Contigua a la habitación dispondrá de un pequeño despacho como antesala. Sus secretarios ocuparán otros dos dormitorios de 12 m2 también, cada uno con baño individual, y con un despacho anexo de 20 m2. Además, las estancias se agrupan en torno a una sala comedor y un pasillo que da acceso a la nueva cocina del Palacio Arzobispal. En total, las dependencias pontificias, que ocupan una superficie de 186 m2,  están ubicadas cerca de la capilla del Arzobispado con vistas al patio ajardinado interior. Las lámparas principales de las habitaciones han sido recuperadas del almacén del Seminario de Moncada donde permanecían fuera de uso.  

 

En otras dependencias también reformadas del Palacio Arzobispal se alojará el médico personal del Papa, otros colaboradores y un retén de  la Guardia Suiza del Vaticano, que acompaña al Pontífice en sus viajes.

 

La construcción de las habitaciones papales forma parte de los trabajos de remodelación del Palacio Arzobispal, coordinados por el arquitecto valenciano Jaime Aloy, que han permitido reconvertir varias dependencias antiguas del edificio.