Gandia regula el ruido del sector hostelero para conciliarlo con el descanso de los vecinos


El sonido que producen las terrazas de los hoteles y de las cafeterías se reglamentará de manera que no perturbe el reposo de los residentes, acorde a la ordenanza municipal para la convivencia que se aprobó en el año 2010 y que se redactó para suplir una demanda social.




 

Gandia regula el ruido del sector hostelero para conciliarlo con el descanso de los vecinos

Arturo Torró, el alcalde de la localidad de Gandia, firmó un Decreto que obliga al sector turístico a restringir las actividades musicales hasta la una de la madrugada, en el período comprendido entre el 3 de julio y el 15 de agosto, incluidos los fines de semana y festivos. Esto incluye negocios con terraza como bares, heladerías, cafeterías, restaurantes y hoteles. La ordenanza diferenció la época estival del resto del año, que se ubica en la pretemporada (del 15 de marzo al 14 de junio), los meses de julio y agosto, y las últimas semanas de vacaciones (del 16 de septiembre al 15 de octubre).

Con esto se intenta garantizar la convivencia ciudadana y fomentar el civismo en el espacio público, ya que existe una problemática en la playa generada por una gran cantidad de quejas que remiten a la contaminación acústica causada por verbenas o animaciones musicales en distintos establecimientos al aire libre.

Según la nota de prensa emitida por el mismo Ayuntamiento, Gandia necesita del sector hotelero y de la oferta complementaria de entretenimiento para propulsar una economía de primer orden y hacer de la playa “un destino turístico preferente”, pero esto no es motivo para relegar a un segundo plano el derecho al descanso de los muchos vecinos afectados.

El horario que se estableció para todas las actividades de animación y ambientación musical en hoteles comprende desde las 18 horas hasta la 1 de la madrugada, mientras que en los bares, restaurantes, heladerías, cafeterías, etc. se retrasa hasta las 20 horas y también finaliza a la 1 de la madrugada. Será necesaria en todos los casos una autorización previa, y se exige el cumplimiento de los horarios, porque de lo contrario se procederá a sancionar a los negocios o incluso a precintar e incautar los equipos. Otro punto que se destaca es que los locales ambientados no podrán transmitir niveles sonoros de recepción que superen los 55 decibelios antes de las 22 horas, ni tampoco niveles que superen los 45 decibelios desde las 22 horas hasta el fin de las actividades.

Todas las autorizaciones que conceda el Ayuntamiento se limitarán al período estival, por lo que no tendrán una duración mayor de seis meses. Los establecimientos podrán contar con un solo equipo de reproducción sonora en el cual se deben especificar sus características técnicas y, si no se cumplen los requisitos o se dispara el historial de quejas vecinales, la Policía Local procederá al precintado o a una denuncia que se formulará por la vía de los juzgados.