Las obras del retén de Policía Local de la Citroën de Gandia arrancarán tras la Fira


Gandia aprobaba ayer en Junta de Gobierno el calendario para la reforma del actual edificio de la Citroen hasta convertirlo en el nuevo retén de la Policía Local.




 

Las obras del retén de Policía Local de la Citroën de Gandia arrancarán tras la Fira

Tal y como confirmaba el portavoz del gobierno, Víctor Soler, las obras se iniciarían justo al finalizar la Fira i Festes, es decir, a principios de octubre con un plazo de ejecución de 18 meses y una inversión en la ejecución de obra de 2.5 millones de euros. Si el calendario se cumple, a mediados de 2014 el retén estará en pleno rendimiento.
Soler recordó que, con este nuevo paso aprobado, al establecerse y plasmar en los documentos las fechas de las actuaciones, «se puede perfilar mucho mejor tanto el contenido como el continente del mismo, para que sea un edificio moderno, referente y funcional para estar a la altura tanto del cuerpo de la Policía Local como de todos los gandienses». No hay que olvidar que el actual retén policial, ubicado en las antiguas dependencias del depósito de detenidos, junto a la antigua carretera de Almoines, necesita desde hace muchos años una reforma y una ampliación.

El Ayuntamiento ha abonado a la mercantil un millón de euros por la compra del edificio con el fin de construir el retén. Hace varias semanas el concejal de Hacienda, Guillermo Barber, manifestó que todavía no se había podido ejecutar el retén por el retraso de las ayudas del Plan Confianza. No obstante, avanzó que el Consistorio ya poseía el acta de ocupación provisional.
De esta manera el edil popular contestó a los socialistas, quienes alertaron de que la empresa seguía abierta y funcionando pese al montante que había pagado el Consistorio.
El principal partido de la oposición incluso amenazó con llevar el caso a la Fiscalía si no obtenían explicaciones claras de por qué la Citroën no había cedido el edificio a la ciudad. El PSPV exigió al gobierno la paralización del proceso de expropiación del concesionario y que solicitara a la mercantil la devolución del millón de euros tras detectar posibles «irregularidades».