Una pitada impide el acto inaugural de la UEG


Las protestas por los recortes en educación, la situación de las escoletes municipales y los recortes anunciados por Rajoy protagonizaron el acto inaugural de la Univeristat d'Estiu de Gandia que por primera vez en sus 29 años de vida ha echado a andar sin permitir que las autoridades pudieran hacer su discurso inaugural




 

Una pitada impide el acto inaugural de la UEG

En sus 29 años de vida no se había vivido nunca una situación similar. Un patio de butacas prácticamente vacío en el que tan solo se sentaron algunos ciudadanos cuando en ediciones anteriores esas mismas butacas habían estado ocupadas absolutamente todas. Ni siquiera la fila de las autoridades se llegaron a ocupar, ya que solo permanecieron en sus lugares los representantes de la Universidad, los del gobierno de Gandia y un edil del PSPV-PSOE, el resto de miembros de la oposición o no se sentaron directamente o se levantaron de las mismas cuando los representantes institucionales se dirigieron al estrado para inaugurar la Universidad.
Al igual que en años anteriores, al procederse previamente a la inauguración oficial de la exposición que acompaña a la Universitat, las autoridades entraron a los jardines de la Casa de la Marquesa por la puerta del Centre _Internacional de Gandia, es decir, la parte trasera del jardín. En la puerta principal unas decenas de sindicalistas de UGT y trabajadoras de las guarderías ya se agolpaban con pancartas, banderas y silbatos. En los jardines esperaban sentados en las mesas o de pié en los laterales de los jardines representantes de los sindicatos de educación, 15 M, etc. Ya desde la entrada en el foro de las autoridades se profirieron gritos, silbidos y protestas que se repitieron cada vez que el director de la UEG intentaba iniciar el acto.
Tras casi un cuarto de hora de espera, y en vista que no se iba a permitir el acto, las autoridades decidieron abandonar el jardín. Tras 20 minutos de espera, el profesor De Lucas pudo ofrecer su conferencia inaugural.
El Rector de la Universidad, Esteban Morcillo lamentaba los actos, aseguraba en sus declaraciones posteriores que entendía cada uno de los silbidos, de los gritos y de las protestas, pero que los hubiera entendido más si hubieran ido acompañados de una propuesta de diálogo. La protesta sin propuestas no sirve de nada, aseguraba Morcillo, quien también lamentaba no haber podido hablar de la importancia de ofertas formativas y educativas como las que la Universidad de Valencia ofrece y sigue ofreciendo en Gandia.
El alcalde Arturo Torró, aseguró que entiende las protestas porque cuando a uno le tocan el sueldo o el trabajo no quiere pararse a pensar si eso beneficia al resto de la sociedad. También reconoció que se están viviendo tiempos difíciles para todos, pero recordaba que se había sentado hasta en tres ocasiones con UGT y las tres veces le habían engañado, “no volverá a ocurrir” aseguraba. Por otro lado, lamentaba que la UEG, una oferta pionera e importante en Gandia hubiera sido el objeto de este tipo de protestas y hubieran acallado las voces de las instituciones.
El Director General de la Generalitat lamentaba los hechos, reconocía entender las protestas  y que las mismas eran legítimas y democráticas, pero que los recortes eran necesarios en estos momentos y sobre todo que eran la única forma de garantizar un acceso libre y universal a los sistemas formativos como la Universidad.
A pesar de todo, la Universitat d’Estiu sigue a delante y hoy continuará con sus cursos y sus actividades abiertas en Gandia.