Gandía lucha contra el botellón y el ruido vecinal


El consumo de alcohol en la vía pública y las molestias acústicas son los problemas más destacados en Gandía y en la playa durante el período estival




 

Gandía lucha contra el botellón y el ruido vecinal

Para combatirlos, el consejero delegado de Alcaldía en materia de Seguridad Ciudadana y Turismo, Javier Reig, y el Jefe de Policía Local, Marc Cuesta, han presentado esta semana una campaña de prevención con la que se pretende erradicar el conflicto. Una de las nuevas medidas ha sido el aumento de la vigilancia policial en las zonas donde el llamado “botellón” es más frecuente: la Colonia Ducal, la Plaza de Baladre y el Parc Clot de la Mota. Se han emplazado tres patrullas fijas que supervisarán estos lugares, además de situar patrullas itinerantes que atenderán el resto de zonas donde se originan botellones ocasionales. El número de actas de denuncia por botellón se ha duplicado en lo que llevamos de verano con respecto al año anterior (de 46 a 82); este año los agentes no se limitarán a la mera confiscación de botellas, sino que demandarán a las personas que estén bebiendo alcohol en la calle para lograr un cambio de actitud. La cantidad a la que ascienden las sanciones oscilará entre 700 y 750 euros –la cantidad tiene una función disuasoria- y, en caso de desacato, la actuación podrá llegar a vías judiciales. No es el botellón el único problema que se encuentra en el punto de mira del gobierno; también lo son los ruidos de terrazas, cafeterías o similares que interrumpan el descanso vecinal (aunque la diferencia en comparación con el año 2011 es mínima: apenas un 0,5%  más). El gobierno ha pedido la colaboración de todos los ciudadanos para erradicar estos disturbios, y ha hecho hincapié en el hecho de que no hay un afán recaudatorio por parte del Ayuntamiento, sino que se trata de corregir las infracciones mediante las correspondientes denuncias.