Tavernes de la Valldigna obliga a los dueños de parcelas a eliminar la maleza para evitar incendios


El Ayuntamiento está llevando a cabo una campaña para incentivar la limpieza de tierras secas y abandonadas en el término municipal y evitar así posibles fuegos debido al calor y a la fácil propagación a través de la maleza.




 

Tavernes de la Valldigna obliga a los dueños de parcelas a eliminar la maleza para evitar incendios

Tavernes de la Valldigna está haciendo sus deberes para evitar incendios este verano.

El Ayuntamiento está llevando a cabo una campaña para incentivar la limpieza de tierras secas y abandonadas en el término municipal y evitar así posibles fuegos debido al calor y a la fácil propagación a través de la maleza. El Consistorio, después de realizar un listado de las parcelas más conflictivas en este sentido, envió a sus propietarios una carta en la que les recordaba la obligación de mantener en condiciones sus tierras para evitar males mayores en caso de incendio.

El consistorio advertía de que se podrían derivar responsabilidades y cargar los costes de los daños causados por un posible incendio originado en una tierra abandonada si no se procedía a una limpieza y cuidados adecuados. La presión municipal ha aumentado en estos meses tal y como se han ido incrementando el número de incendios en campos abandonados, e incide especialmente en la campaña tras detectarse casi una decena de incendios en los últimos meses en parcelas no cultivadas.

La situación entonces se volvió insostenible y la presión sobre los propietarios fue mayor hasta el punto de que varios de ellos respondieron arrancando los árboles que había en ellas.
Las tierras que presentan un mayor peligro son precisamente las que han quedado abandonadas y colindan con el casco urbano de la playa de Tavernes. Son parcelas que quedaron improductivas ante los planes de futuros sectores urbanísticos. Al estar situadas cerca de la urbanización, el peligro de incendio y de sus consecuencias es aún mayor. Se da el caso que muchas de las parcelas fueron adquiridas por grandes constructoras que han desaparecido con la crisis.

Así, no sólo el 'boom' urbanístico, sino también la mala situación del mercado de cítricos, propició que un gran número de huertos se quedaran sin cultivar. La maleza y el crecimiento de los árboles frutales convirtieron en auténticos polvorines a estas tierras en las que las ramas secas se acumulaban. En lo que va de verano se han detectado incendios en campos abandonados en las áreas del Massalari, Vergeret, Marenys 2A, la Partida y la zona de la Torre de Guaita.

Desde el Consistorio se pide desde hace años la colaboración de los propietarios de las tierras para mantenerlas en óptimas condiciones. No sólo para evitar incendios, también para evitar plagas en los campos cercanos que sí que están cultivandos.