Las quejas por desahucios y la falta de empleo desbordan al Defensor del Ciutadà de Gandia


El Defensor del Ciutadà de Gandia, Juan Miguel Lloret, explicó que el perfil es mucho más social, no solamente de gente mayor, sino de todas las edades, también jóvenes.




 

Las quejas por desahucios y la falta de empleo desbordan al Defensor del Ciutadà de Gandia

La oficina del Defensor del Ciutadà de Gandia refleja la cara más dura de la crisis, porque cada vez son más las quejas relacionadas con la situación económica, como desahucios y otras relacionadas con entidades bancarias, pérdidas de ayudas públicas e incluso falta de empleo.

El Defensor del Ciutadà de Gandia, Juan Miguel Lloret, explicó que el perfil es mucho más social, no solamente de gente mayor, sino de todas las edades, también jóvenes.

En cuanto a la perdida de ayudas, la mayoría son sobre las subvenciones de la Ley de Dependencia de años anteriores concedidas y no cobradas, que se derivan al Síndic de Greuges de la Generalitat.

Sin embargo, la gran mayoría de estas demandas relacionadas con la crisis no son competencia del Defensor del Ciutadà. En general, de las 180 atenciones de la oficina en 2011, un 44, 4%, es decir, alrededor de 80, no son competencia del defensor del pueblo. La mayoría de ellas se derivan a la Oficina del Consumidor, al departamento municipal correspondiente o a otros órganos autonómicos.

Juan Miguel Lloret vuelve a lamentar la desaparición de la Oficina de Mediación y Convivencia del Ayuntamiento de Gandia hace unos años y reclama sus servicios para derivar los problemas por molestias vecinales y otros asuntos de este tipo. Además, la Oficina del Defensor requiere de un soporte de divulgación, según señaló Lloret, quien además afirmó que todavía hay «demasiadas» instancias al Ayuntamiento sin respuesta. El defensor insistió en que la oficina «no va en contra de la gestión municipal, sino a favor de su mejora».

Lloret destacó la actividad de escucha con los usuarios. «Hay una primera atención por la cual se calma al ciudadano por la simple escucha y sale de la oficina dando las gracias sólo por atenderle».

En cuanto a las competencias propias de este servicio, las consultas más demandadas son aquellas que hacen referencia a las bicicletas públicas de Gandia, sobre todo quejas por circular por vías peatonales sin demasiada seguridad, así como por las malas condiciones o los lugares no adecuados del carril bici. A raíz de estas consultas surgió la ordenanza de la bici, patines y monopatines.

Otros asuntos son las molestias de los ensayos cuando hay música y la falta de aseos públicos cuando se organizan fiestas en la calle.

Las quejas provienen sobre todo de los establecimientos cercanos, ya que la gente hace sus necesidades en estos locales sin haber consumido o bien alrededor de los mismos.

La oficina se ubica actualmente en el Foro de Convivencia Manuel Broseta en la calle Cervantes.