La lluvia anega comercios en Gandia y Piles


Las precipitaciones dejaron en la Ciudad Ducal hasta 76 litros por metro cuadrado y hubo picos de hasta 170, según informaron desde la Policía Local.




 

La lluvia anega comercios en Gandia y Piles

Las playas de Gandia, Xeraco y Piles sufrieron los peores efectos de la tormenta que cayó este jueves en toda la Safor poco antes de las 11 de la noche. Además, en Tavernes una tromba de agua dejó 95 litros por metro cuadrado, según los datos de Meteovall.

El aguacero provocó que la travesía de la carretera se inundara y se cortara el tráfico.

En la playa las precipitaciones fueron tan intensas que los alcantarillados no abastecían a recoger el agua. De hecho fueron numerosos los bajos que se inundaron y los propietarios tuvieron que achicar el agua con bombas. Las calles más afectadas fueron Formentera, Atlàntic, Mare Nostrum, Devesa y Rioja, ya que estas vías están por debajo del nivel del mar, como explicó el alcalde en funciones de Gandia, Víctor Soler. Los equipos policiales de Gandia y los efectivos de emergencias estaban prevenidos y actuaron con diligencia para evitar más daños. Entre otras medidas, cortaron calles y dirigieron el tráfico en las zonas afectadas.

Soler destacó que los dispositivos de emergencia funcionaron, y que es la primera vez que las «cinco bombas extractoras» del colector de la plaza Navarra trabajaron a la vez: «Eso demuestra la intensidad de las lluvias».

En Xeraco las precipitaciones dejaron al pueblo sin luz y sin telefonía durante horas, ya que un rayo partió una antena. En la playa se inundaron muchas de las calles cercanas a primera línea y el agua accedió a los bajos. El alcalde, Avelino Mascarell, explicó que hacía mucho tiempo que en Xeraco no se daban precipitaciones tan intensas. El edil dijo que la falta de luz y teléfono «dificultó las tareas de emergencia». Pero además, los pasajeros del tren que llegó a Xeraco necesitaron la ayuda de los efectivos para salir del recinto, ya que el agua anegó la estación.

En Piles los vecinos de la calle Madrid tuvieron que achicar el agua de los bajos. Esta vía carece de alcantarillado por lo que el agua de lluvia creció con celeridad y superó en 15 centímetros el nivel de las aceras. En otras calles también se formaron ríos. La falta de limpieza del alcantarillado impedía que la lluvia fuera al conducto. En Oliva, las lluvias también hicieron mella con unos 30 litros por metro cuadrado, como explicó el edil Pepe Salazar. En Miramar, Daimús y Bellreguard también se formaron embalses de agua en calles de sus playas.