Oliva exige a Costas el mismo trato que Gandia para los chiringuitos de la playa


La playa y los servicios que ofrece son, para Oliva, tan importantes como lo son para Gandia, y por ello la segunda ciudad de la comarca no quiere ser menos que la capital.




 

Oliva exige a Costas el mismo trato que Gandia para los chiringuitos de la playa

La pretensión del ejecutivo gandiense de que Costas dé el visto bueno a sus chiringuitos, que ocupan más espacio del inicialmente autorizado por el departamento ministerial, hace que el alcalde de Oliva, David González, reclamará al jefe provincial de Costas, Vicente Ibarra, «el mismo trato». Oliva es ya al menos la segunda ciudad que, tras conocer los planes de Gandia, pide a Costas explicaciones, pues ya Cullera lo hizo con anterioridad. Según explicó después, el primer edil preguntó al responsable de Costas si, a raíz de las quejas de Gandia, se van a modificar los criterios para permitir chiringuitos mayores. González señaló que Ibarra no concretó si habrá o no modificaciones, pero dejó claro que «las directrices de Costas son iguales para todos».

Fue en la reunión que González mantuvo en Valencia con Ibarra para tratar, principalmente, otro asunto: en qué medida afectará a Oliva la nueva ley de Costas que tramita el Gobierno central, y cuyo primer borrador aprobó el Consejo de Ministros el pasado mes de julio. Según ese esbozo, la costa de Oliva sería uno de los 10 puntos que quedarían exentos de deslindar en todo el Estado. Sin embargo, falta concretar exactamente cuál será el tramo que quedará excluido del dominio público marítimo-terrestre.

En la reunión de la semana pasada, Ibarra explicó que Costas está trabajando en esa cuestión, aunque ya avanzó que la parte que quedará sin deslindar será desde el puerto hacia el sur, aunque falta por concretar hasta qué altura. El alcalde y los vecinos expusieron a Ibarra la problemática propia de cada tramo de la costa olivense.