La Policía Local de Gandia cursa 47 denuncias por prostitución y 14 por miccionar en la vía pública


Las multas, por infringir la ordenanza de Convivencia, han sido desde tener relaciones sexuales en un espacio público hasta alterar la circulación. No recoger los excrementos de los perros, el botellón, molestias vecinales y realizar necesidades fisiológicas en la calle son otras de las denuncias.




 

La Policía Local de Gandia cursa 47 denuncias por prostitución y 14 por miccionar en la vía pública

Más de medio millar de denuncias ha cursado la Policía Local de Gandia durante los últimos meses en aplicación de la nueva ordenanza de convivencia. Aunque prácticamente la mitad de las denuncias (240 multas) corresponden a sanciones por venta ambulante, no es menos cierto que se ha comenzado a atajar una serie de actitudes incívicas que molestan a los ciudadanos y que arroja datos muy esclarecedores.

Así las cosas, 52 personas han sido sancionadas por consumir alcohol en la vía pública, es decir, el popular botellón, con sanciones de entre 100 y 200 euros. Los lugares donde la Policía Local ha denunciado a estas personas son en el parque Clot de la Mota, en la plaza del Baladre, en las calles Mallorca, Rioja, Legazpi, Armada Espanyola y Ducal, destacando sobre todo que son las más próximas a las zonas de pubs y ocio. Algunas de las personas sancionadas se han negado a pagar las denuncias y por tanto, el Ayuntamiento de Gandia, ha comenzado a tramitar los correspondientes expedientes para proceder al cobro vía ejecutiva.

También destacan las 203 denuncias que la Policía Local de Gandia ha impuesto por ruidos y molestias tanto procedentes del interior de viviendas como de vehículos con la música elevada. En lo que respecta a vehículos, estos han sido sancionados en las calles próximas a zonas de ocio, y en alguna ocasión circulando, siendo la sanción entre los 100 y 200 euros. En cuanto a las viviendas se producen en diferentes puntos tanto de la playa como de la ciudad.

Respecto a la prostitución, la Policía Local ha sancionado a un total de 47 personas, desde prostitutas a clientes, sobre todo en las inmediaciones de la calle Villalonga, Sant Enric, Rejolar, y Oliva (Les Palmeres). Las sanciones han sido por colocarse las mujeres en el centro de la carretera con grave riesgo para ellas y la circulación, distracción de conductores, alterar la circulación al abalanzarse a los vehículos en busca de clientes, y también a personas por “mantener relaciones sexuales en espacio público”, siendo ésta última sanción en importe reducido de 100 euros.

También han sido denunciadas un total de 14 personas por miccionar en la vía pública, tanto en la zona de pubs de la playa de Gandia como en las calles Abat Solà o plaza El·líptica, entre otras.

Otro dato que ha llamado la atención son las sanciones por llevar perros sueltos, peligrosos o que depositen sus excrementos en la vía pública sin que sean retirados por sus propietarios, que ascienden a más de medio centenar de denuncias. Los agentes han sancionado a dueños de perros por no recoger sus excrementos en el parque Alqueria de les Flors, Madrid, Mare de Déu Blanqueta, Sinia, Mesquita del Raval, Reis Catòlics e incluso en la misma plaza de la Vila, junto al Ayuntamiento de Gandia. Otros, por el contrario, han sido multados por llevar perros peligrosos, sin bozal, sin correa, sin la documentación reglamentarias, por llevar un boxer suelto a una zona infantil, o estar implicado en peleas con otros perros.

Otras sanciones curiosas que ha impuesto la Policía Local de Gandia han sido por estar con el vehículo con las puertas abiertas y la música a todo volumen; por realizar grafitis; por dar patadas a bolsas de basura esparciendo su contenido; por deteriorar o romper el mobiliario urbano; causar molestias a otras viviendas; tirar envases a la vía pública, o depositar escombros en un contenedor para residuos orgánicos.

Por último, los agentes también han actuado en el control a establecimientos comerciales, concretamente, los locutorios donde se han impuesto un total de 6 denuncias, en su mayoría por infringir el horario de atención al público, sobre todo abierto de madrugada, así como por expedir bebidas alcohólicas o alimentos cuya licencia como locutorio no se lo permite. La mayoría de las infracciones se han llevado a cabo en las calles Abat Solà, Madrid, Ciutat de Barcelona, República Argentina, Primer de Maig y Perú, entre otras. Algunos de los locales sancionados son reincidentes en este tipo de infracciones.