Cristo Rey de Gandia agradece la labor de su párroco


El pasado 30 de septiembre, la parroquia de Cristo Rey de Gandia se vistió de gala para celebrar una Eucaristía de Acción de Gracias por los quince años que el rvdo. don José Tomás Sala ha pasado como párroco titular de la misma.




 

Cristo Rey de Gandia agradece la labor de su párroco

Con motivo de su traslado a la parroquia de Benissa, tuvo lugar la Eucaristía en una asamblea multitudinaria y de ambiente festivo y cuyo propósito principal no era la despedida de un párroco, si no el celebrar y dar gracias a Dios por todos los dones y milagros con los que durante estos años ha bendecido a  esta parroquia de Cristo Rey.

En su homilía, don José Tomás recordó la importancia, de la que ha sido uno de sus principales empeños: la predicación. “Hubiera sido más fácil recortar y suavizar la Palabra de Dios, pero como decía el salmo, la ley del Señor es perfecta y alegra el corazón, y este ha sido uno de mis mayores anhelos, mantenerme fiel a la Palabra y hablaros en la Verdad, que es la única que salva”.

Recordó “los milagros que el Señor ha hecho en la parroquia”, transformándola desde lo más profundo, pudiendo ver hoy una asamblea repleta de niños, de matrimonios que se abren a la vida, de jóvenes dispuestos a escuchar la voluntad de Dios, una asamblea donde se acoge a los mayores, a los ancianos, con generosidad y servicio.

Insistió además en el “derecho que tienen los niños a recibir la fe, cuya transmisión es deber de los padres” y animó, como decía el Evangelio del día, a no ser tropiezo para los más débiles en la fe.

Durante la acción de gracias, uno de los momentos más emotivos de la celebración, se dio gracias a Dios por el don del sacerdocio y por la labor como párroco de don José, quien durante estos quince años se ha dedicado en cuerpo y alma a su parroquia, siendo como pedía el Papa el Beato Juan Pablo II, un “sacerdote de cuerpo entero”.

En estos años la fisonomía de la parroquia ha cambiado, no solo a nivel externo, si no sobre todo a nivel interno: hoy la parroquia de Cristo Rey es una Iglesia viva, donde todos tienen cabida, y donde el otro es Cristo; una parroquia encaminada a la transmisión de la fe a través de las distintas realidades que hay en ella.

Acompañaban a don José en esta ocasión tan especial el vicario episcopal D. Jesús Sanchez, el padre Blas (franciscano), don Salvador Bertomeu (cura del Hospital de Gandia), el Abad de la Colegiata D. Ángel Saneugenio, el Arcipreste de Gandia D. Rafael Sala, y el Vicario de Sta. María de Oliva D. Francisco Llorens, a quienes definió no solo como hermanos en el sacerdocio, sino como amigos.

Para finalizar la Eucaristía , don José Tomás encomendó a los fieles una última misión: continuar con la tarea de anunciar al mundo el amor y la misericordia de Dios y a los más jóvenes, abrir los oídos y el corazón, a la llamada de Dios.

El próximo domingo 7 de octubre, don José Tomás tomará posesión de su nueva parroquia en Benissa a las 19:00 horas.