La Policía Local de Tavernes rescata a un vecino de dentro de una acequia


Los agentes no dudaron en meterse al agua para rescatar el conductor del vehículo, justo en el momento en que el agua entraba por las ventanas del vehículo.




 

La Policía Local de Tavernes rescata a un vecino de dentro de una acequia

La rápida actuación de los agentes de la Policía Local de Tavernes ha impedido que el accidente de un vecino de Tavernes que había caído con su vehículo dentro de la acequia de la zona del motor del Vapor de la partida, en el camino Segon del Groguet, tuviera consecuencias fatales.

Un grupo de jornaleros que estaba muy cerca de la zona del accidente, ayer lunes al mediodía, presenció como el vehículo se precipitaba dentro de la acequia del Rastell, y rápidamente avisaron a la Policía Local de Tavernes que acudió rápidamente al lugar del accidente, justo en el momento que el vehículo estaba casi sumergido.

Los agentes de la Policía Local entraron inmediatamente dentro de la acequia para ayudar al conductor, J.B.C. y comprobar que no tenía lesiones. Acto seguido, los agentes ataron el vehículo con una cuerda de seguridad para evitar el desplazamiento lateral, el hundimiento progresivo y que el movimiento del vehículo pasara a ser un peligro añadido para el conductor y para sus rescatadores.

Una vez estabilizado el vehículo, desbloquearon las puertas y los agentes pudieron sacar el vecino accidentado. La profundidad del lugar del accidente, sumado al efecto del fango del fondo, dificultó el rescate.

Se da la coincidencia que uno de los agentes que entraron dentro de la acequia a salvar el vecino accidentado ya participó en otro salvamento muy similar dentro de esa acequia, muy cerca del lugar de los hechos.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Evarist Sansaloni, felicita públicamente a los agentes de la Policía Local que “no dudaron en ningún momento en poner en peligro su integridad física para poder salvar al conductor. Sin duda, es una muestra inequívoca de vocación de servicio al ciudadano, de la que nos sentimos muy  orgullosos. Afortunadamente, no debemos lamentar ninguna desgracia y todo ha acabado bien”.