Golpe de calor: los médicos alertan de los riesgos que corren las personas que trabajan al aire libre


En los últimos días, nueve personas han fallecido en España víctimas del calor. Se igualan así las cifras de 2005 en este mismo periodo. Entre los colectivos más perjudicados por las altas temperaturas están los albañiles, los agricultores y en general todas las personas que trabajan al aire libre. “Estas personas se pasan muchas horas al sol, se hidratan poco y su pérdida de sudor es intensa.




 

Los que trabajan al aire libre deben extremar las precauciones ante las altas temperaturas, para lo que es imprescindible que las empresas contemplen medidas de protección y de hidratación adecuadas para evitar este tipo de problemas entre sus trabajadores”, explica el doctor Asensio López, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

 

Hay que extremar la precaución, además de con los mayores y con los que toman medicación, con otros grupos de pacientes como los enfermos crónicos y encamados, los menores de cuatro años, los que padecen alguna enfermedad mental o los que presentan obesidad y las personas que trabajan al aire libre.

 

Beber mucho líquido, protegerse del sol, ventilar adecuadamente los espacios, prestar atención a las personas más frágiles como niños y ancianos y, en definitiva, actuar con sentido común sin confiarse en exceso son las claves para prevenir las consecuencias de la ola de calor. Entre las recomendaciones dirigidas a la población, se destaca que la mejor manera de evitar las posibles consecuencias de este fenómeno atmosférico es conocer cuáles son los riesgos y actuar de manera anticipada para prevenirlos.

 

 

Las situaciones de mayor riesgo son:

 

* Alcanzar una temperatura superior a los 36 grados, mantenida durante varios días seguidos.

 

* Alta humedad en el ambiente, que origina sensación permanente de piel mojada.

 

* Los días con escaso viento que dificultan la ventilación.

 

* Habitar en viviendas muy calurosas, situadas en pisos altos y que tienen dificultades para su ventilación o que no disponen de aire acondicionado.

 

* Realizar ejercicio físico o trabajos pesados expuestos durante muchas horas a un exceso de calor.  

 

 

Principales medidas de prevención:

 

* Consumo de líquido: beber de manera abundante, a pesar incluso de no tener sensación de sed.

* Consumo de alimentos: evitar comidas grasas y demasiado abundantes y aumentar la ingesta de frutas y verduras para reponer las sales minerales que se pierden con el sudor.

 

* Acondicionamiento de la casa: evitar la entrada del sol y el calor. Con ese fin deben mantenerse las persianas bajadas e incluso cerrar las ventanas si el aire de la calle es muy caliente. Cuando llegue la noche hay que procurar subir todas las persianas y abrir las ventanas. No deben dejarse en los vehículos a los niños ni a las personas mayores.

* Actividad física: evitar esfuerzos físicos que generen intenso sudor. Si se hacen es mejor aprovechar la primera o la última hora del día.

* Vestido: es importante protegerse del sol con un sombrero y ropa ligera que transpire. Es mejor utilizar vestidos anchos y calzado cómodo.

 

 

Principales trastornos

 

CALAMBRES MUSCULARES: situación relativamente frecuente y en general de escasa importancia. Se producen calambres en los músculos (piernas, abdomen o brazos), especialmente después del ejercicio

 

¿Cómo actuar?

* Interrumpir la actividad y descansar en un sitio fresco

* Tomar bebidas que contengan zumos de frutas o preparados ricos en sales minerales

* Consultar con su médico de familia si duran más de una hora

 

 

AGOTAMIENTO POR CALOR: afecta a personas expuestas a un exceso de calor durante un día o a aquellas que soportan durante varios días seguidos altas temperaturas. Debilidad generalizada, sudor, fatiga, mareos, angustia, e incluso sufrir un desmayo o pérdida pasajera del conocimiento son algunos de los signos de aviso. 

 

¿Cómo actuar?

* Reposar en un sitio fresco y tranquilo

* Consumir zumos de frutas y agua fresca

* Observar si el afectado se recupera en un periodo breve y se incorpora a su actividad normal. Si esto no sucede en una o dos horas, debe consultar con el médico de familia o el servicio de urgencias.

 

 

GOLPE DE CALOR: aunque es poco frecuente, se trata de un problema grave. El cuerpo no puede controlar la temperatura, elevándose de manera rápida por encima de los 40º. Se caracteriza además por una pérdida de conciencia que apenas se recupera, piel roja y seca, pulso muy débil, mareo y gran confusión.

 

¿Cómo actuar?

* Desplazar al afectado rápidamente a un servicio de urgencias, preferiblemente de un hospital.

* Intentar bajarle la temperatura del cuerpo, mediante un baño de agua fría, paños mojados o cualquier otro medio.

* Situarlo en una habitación refrigerada.