El campus de Gandia estudia la prevención de ataques cardíacos una hora antes


Un nuevo método permite detectar el riesgo de sufrir un episodio de fibrilación auricular al menos una hora antes de su inicio.
Ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad Politècnica de  València y la Universidad de Castilla-La Mancha.
Se trata de un método no invasivo, cómodo para el paciente y muy fácil de aplicar, ya que puede incorporarse al registro electrocardiográfico rutinario de larga duración (24h).




 

El campus de Gandia estudia la prevención de ataques cardíacos una hora antes

Un equipo de investigadores del campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València y la Universidad de Castilla-La Mancha ha desarrollado un nuevo método que detecta el riesgo de sufrir un episodio de fibrilación auricular paroxística al menos una hora antes de su comienzo. Se trata de un método no invasivo, cómodo para el paciente y muy fácil de aplicar, ya que puede incorporarse al registro electrocardiográfico rutinario de larga duración (24h).  Este trabajo fue publicado el pasado mes de noviembre en la prestigiosa revista del Institute of Physics de Reino Unido ‘Physiological Measurement’.

Según apuntan los investigadores, los métodos existentes hasta la fecha sólo pueden detectar el riesgo de fibrilación auricular apenas unos minutos antes de que se produzca, lo que deja muy poco margen para la reacción preventiva o la puesta en marcha de tratamientos de choque.

“En las pruebas que hemos desarrollado con nuestro método, el tiempo medio de detección sería de dos horas antes y el mínimo de una hora. De este modo, su aplicación en la práctica clínica permitiría adelantar los tratamientos necesarios para prevenir la pérdida del ritmo del corazón, con la consiguiente tranquilidad también para el paciente”, apunta José Joaquín Rieta, del Grupo Biomedical Synergy de la UPV e investigador principal del proyecto del Plan Nacional que ha realizado este trabajo.

Para el desarrollo de este método, los investigadores de la UPV y la UCLM analizaron un total de 24 casos de pacientes afectados por fibrilación auricular y monitorizados a lo largo de todo el día mediante un sistema de electrocardiograma ambulatorio convencional (Holter-ECG).

“Comparando estos registros con otro conjunto de pacientes sanos, nuestra investigación ha conseguido advertir la presencia de diferencias morfológicas entre ambos susceptibles de ser síntomas de un episodio de fibrilación auricular. Lo que hemos hecho nosotros es desarrollar un método algorítimico que, considerando estas variables e incorporándose a un sistema de monitorización, sería capaz de predecir si el paciente corre riesgo de sufrir un episodio de fibrilación auricular”, apunta José Joaquín Rieta.

La fibrilación auricular afecta al 1% de la población general y llega hasta el 15% en el caso de la población mayor de 70 años. Además, es la arritmia cardiaca más frecuente, suponiendo cerca de la mitad de las consultas cardiológicas hospitalarias. Entre los factores que favorecen su aparición, aparte de la propia edad, se encuentran la hipertensión arterial, el hipertiroidismo, hipertrofia cardiaca, la obesidad, o el abuso del alcohol, entre otros. Por otro lado, su consecuencia más grave es la formación de trombos en las aurículas, que pueden ser transportados por el sistema sanguíneo produciendo un accidente cerebrovascular.