El Consejo de Ministros ha denegado la petición de indulto formulada por el alcalde de Xeresa


El Consejo de Ministros ha denegado la petición de indulto que fue formulada por el alcalde de Xeresa, Ciprià Fluixà, a raíz de una sentencia del año 2000 que lo condenaba a tres años y medio de inhabilitación para empleo o cargo público. Fluixà deberá abandonar la alcaldía cuando esta resolución del Gobierno español le sea comunicada oficialmente. La petición de indulto fue formulada después de la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, ratificada posteriormente por el Tribunal Supremo, que le condenaba por un delito de prevaricación cometido contra el entonces secretario de la Corporación municipal, José Raúl Zaragozá. Cuando el alcalde abrió expediente disciplinario contra el funcionario, le suspendió de empleo y sueldo, y se negó a abonarle el 75% del salario al que tenía derecho. El juez interpretó que Fluixà hizo caso omiso a la ley incluso después de que la Diputación de Valencia le informara de que el secretario tenía derecho a cobrar esa parte de su salario. Además Fluixá se enfrenta también a otra condena mucho más dura por un delito de prevaricación medioambiental. Esta sentencia, fallada en septiembre del año pasado en el Tribunal Supremo, condenó a Fluixà a un año de prisión, diez años de inhabilitación para empleo o cargo público y una multa que superaba los 430.000 euros, por considerar que el alcalde vulneró varias leyes que protegen las zonas húmedas y, con su actitud, permitió que el marjal de la Safor ubicado en su término fuese aterrándose paulatinamente. La sentencia, que fue valorada muy positivamente por asociaciones ecologistas de la Safor, que desde hacía años venían denunciando las acciones tendentes a reducir la zona húmeda para convertirla en suelo urbanizable, no se ha aplicado todavía porque el abogado del señor Fluixà recurrió la sentencia ante el Tribunal Constitucional.




 

No todo ha sido valoraciones positivas para la XXIII edición de la Universidad de Verano de Gandia que finalizaba el pasado viernes, más bien al contrario.

Unión Valenciana considera que ha sido una vez más una Universidad sectaria ya que no se ha invitado a participar a determinados sectores de la sociedad, como su propio partido político, un partido que según recordaba Xavier Carbonell, tiene más de 132 concejales en la Comunidad y es un partido con grupo parlamentario, algo que no se puede decir de algunos de los invitados a participar en actividades abiertas como la mesa redonda del pasado jueves.

En cuanto a los cursos, Carbonell no ha entrado a valorar su contenido o calidad docente, pero sí que ha asegurado es otra muestra de "sectarismo", ya que en la elección de los ponentes parece que estemos ante "un reparto del pollo" donde se mira más el carnet político de los mismos que otros aspectos más importantes. El PSOE y el BLOC parece, según Carbonell, que se reparten los ponentes de forma alicuota, al igual que hacen con otras actuaciones o actividades municipales.

El director de la Universitat d’estiu de Gandía , Joan del Alcazar, ha  querido salir al paso a la declaraciones realizadas por Unió Valenciana. Alcazar asegura que a la hora de elegir a los participantes en la mesa redonda  de  representantes políticos celebrada la semana pasada en la Universitat d’estiu, la organización siguió una línea específica  de elección de  los integrantes de esa mesa.

 

“La organización  decidió invitar  a tres corporaciones con representación en las Cortes Valencianas y otros dos partidos que sirvieran de representación  a la ciudad de Gandía” asegura Joan del Alcazar .  El director de la Universitat d’estiu afirma que respeta las opiniones  de cada uno y que en el ejercicio de su profesión trata de mantener una relación de “exquisita institucionalidad” con cada uno de los partidos políticos de la ciudad de Gandía