Restauradas dos pinturas para el futuro Museo de las Clarisas


El teniente de alcalde de Cultura, Vicent Gregori, y el conservador del Museu de les Clarisses, Vicent Pellicer, han presentado hoy en rueda de prensa dos lienzos pertenecientes a la colección de obras del Monasterio de las Clarisas, que han sido restauradas por Romà Calafat i Garrigós. Se trata de los lienzos San Francisco de Asís, Santa Clara y Santa Inés, del pintor neoclásico Mariano Salvador Maella, y El Prendimiento de Cristo, una obra anónima enmarcada dentro de la escuela ítalo flamenca.




 

Restauradas dos pinturas para el futuro Museo de las Clarisas

Vicent Gregori ha explicado que se trata de “dos obras que pertenecieron a la familia Borja y que fueron cedidas a las Clarisas, con lo que se trata de dos obras de arte que poseen una gran importancia no sólo religiosa y artística, si no también  histórica y cultural para Gandia”. 

Tal y como ha recordado Vicent Gregori, con estas restauraciones son ya 59 obras de arte pertenecientes a las Clarisas las que han sido reparadas desde que el Ayuntamiento firmara en 2002 un Convenio con la congregación religiosa para impulsar un Plan de Restauración de sus obras y que cuenta con un presupuesto de 50.000 euros al año. Además, Gregori ha afirmado que el Gobierno va a seguir apostando intensamente por proteger y preservar el patrimonio cultural gandiense.

San Francisco de Asís, Santa Clara y Santa Inés es un óleo sobre lienzo de 1787 del artista Mariano Salvador Maella, uno de los máximos representantes de la pintura barroca y precursor del neoclasicismo en España. Se trata de una obra de marcada composición piramidal, en cuyo centro se ubica San Francisco de Asís y, a cada uno de sus lados se sitúan, Santa Clara, que lleva en las manos la custodia con el Santísimo Sacramento, y Santa Inés, que cruza sus manos sobre su pecho.  El tratamiento de la pintura tiene una base de grises tonalidades propias de los hábitos franciscanos, que van acompañadas por unas coloristas anécdotas que acompañan la narración de la escena y que rompen con la aparente sobriedad cromática de la pintura.

Por su parte, El Prendimiento de Cristo, es una pintura anónima datada en el siglo XVII que nos muestra la figura de Cristo justo en el momento de ser prendido por los soldados del Sanedrín para ser conducido ante Caifás. Es un óleo sobre lienzo en la que se pueden apreciar varias técnicas empleadas por la escuela italo-flamenca como el chiaroscuro y el sfumato.