Extremar las precauciones para evitar posibles robos durante las vacaciones


Miles de familias valencianas comenzarán este fin de semana sus vacaciones, dejando su lugar habitual de residencia durante varios días o semanas. Si no tomamos ciertas precauciones, a nuestro regreso podemos encontrarnos con sorpresas nada agradables, puesto que uno de los períodos de mayor índice de robos en domicilios se registra durante las vacaciones de verano.




 

Las viviendas más vulnerables suelen ser las unifamiliares (chalets o adosados en urbanizaciones fuera del casco urbano), a las que se accede a través de ventanas o puertas de balcones de los pisos superiores (que por lo general no suelen estar protegidas). Pero también los bajos, los pisos situados en primeras plantas… están expuestos a los amigos de lo ajeno, que suelen aprovechar la noche y los lugares menos transitados o patios traseros para acceder al domicilio.

Para intentar evitar, en la medida de lo posible, estas situaciones, queremos ofrecer una serie de recomendaciones básicas:

 

-   Evitar signos que delaten nuestra ausencia en el domicilio; no dejar las persianas bajadas, instalar luces con temporizadores o programadores, dejar ropa tendida (en caso de períodos de ausencia cortos), etc.

-   No acumular correo en el buzón, ya que es uno de los primeros signos de vivienda deshabitada.

-  Asegurarnos de que todos los accesos de la vivienda están perfectamente cerrados (puerta principal, balcones, ventanas, etc., principalmente si dan a patios interiores).

-   No dejar las llaves bajo el felpudo, marcos superiores de las puertas, buzón, etc. pues son sitios sobradamente conocidos por quienes pueden visitar nuestras casas.

-   No comentar nuestros planes de vacaciones fuera de nuestro domicilio (en tiendas del barrio, el supermercado, etc.) y no dejar mensajes en el contestador informando de nuestras vacaciones, ni de nuestra ausencia en unos días concretos (una buena opción es utilizar, si se dispone, del servicio de desvío de llamadas a nuestro móvil).

-  Facilitar un teléfono de contacto a algún vecino de confianza para que pueda avisarnos ante cualquier problema.

-  No dejar objetos de valor (alhajas, joyas, relojes, etc.), ni tarjetas de crédito o documentos de identidad con nuestra firma dentro de casa.

-   Revisar y poner al día la cobertura de nuestro seguro de hogar.

-  Jamás hay que facilitar la entrada en el inmueble a personas desconocidas; hay que exigir siempre acreditación a los representantes de servicios técnicos (gas, luz, agua).

  

En cualquier caso, si al llegar a casa encontramos la puerta forzada o abierta, no entrar, ni tocar o mover nada. Comuníquelo a la Policía o a la Guardia Civil y presente la correspondiente denuncia.

 

Asimismo, también es aconsejable cerrar las llaves de agua y gas, desconectar los electrodomésticos (sobre todo no dejarlos en stand-by para evitar el denominado “consumo fantasma”) y vaciar la nevera (para que, en el caso de que haya un corte de luz, no se estropeen los alimentos), dejando la puerta abierta.