GP2 SERIES 2006 - Pasaporte a la fama.


Todavía no han cumplido dos años de vida, pero ya se han convertido en el auténtico puente hacia la fórmula 1. Las GP2 Series constituyen una gran cantera de jóvenes pilotos en busca del pasaporte hacia la primera línea del automovilismo mundial.




 

Tienen tan sólo un año de existencia, pero ya se han convertido en la cantera de pilotos de Fórmula 1 más importante del momento.

Las GP2 Series constituyen uno de los certámenes de monoplazas más vibrantes del panorama internacional y el camino más corto para acceder a la primera línea del automovilismo mundial.

Creado el año pasado por una entidad organizadora privada, aunque con el beneplácito de la propia Federación Internacional del Automóvil, este campeonato llegó para sustituir a la desaparecida Formula 3.000, una disciplina con unos elevados costes de participación poca repercusión mediática y un futuro un tanto complicado.

Al término de la pasada temporada, desde la GP2 saltaron al mundial de Fórmula 1 hombres con el alemán Nico Rosberg, campeón en 2005 y hoy titular de uno de los monoplazas del equipo Williams; el norteamericano Scott Speed, este año al volante de unos de los coches de la escudería italiana Toro Rosso; o el suizo Neel Jani, piloto probador de esta misma formación auspiciada por Red Bull. Además, en la GP2 también se están curtiendo otras jóvenes promesas fuertemente apoyadas por equipos de la F-1, como el británico de color y actual dominador de la categoría, Lewis Hamilton, al que todos señalan ya como futuro compañero de Fernando Alonso en las filas de Aclaren.

España cuenta este año con tres equipos inscritos y cuatro pilotos participantes. El castellonense Félix Porteiro  y el alicantino Adrián Vallés debutan este año en la categoría, pero son los que han demostrado un mayor potencial en la primera fase del campeonato; el asturiano Javier Villa, el benjamín de la parrilla, también se estrena esta temporada; y el alicantino Sergio Hernández afronta su segunda campaña en la GP2.

Cada una de las 11 reuniones que configuran el calendario del campeonato comparte cartel con un gran premio europeo de fórmula 1, con la única excepción de la que inauguró la temporada en valencia a principios del pasado mes de abril. Cada reunión incluye dos carreras independientes, una más larga que se celebra el sábado, con una parada obligatoria en boxes para cambiar neumáticos y otra más corta que tiene lugar el domingo, como prolegómeno del gran premio de F-1.

La igualdad es enorme entre los participantes. No en vano, todos conducen coches monotipo, con chasis, motores y neumáticos idénticos, de forma que el trabajo de los ingenieros y el buen hacer de los pilotos son los aspectos que marcan la diferencias en la pista.

 

“La GP2 se ha convertido en la plataforma más adecuada para acceder a la F1. El que está delante en la GP2, está capacitado para dar el salto a la F-1”.

señala el piloto del equipo Campos Racing, Félix Porteiro.

Estéticamente, un coche de las GP2 Series apenas se diferencia de un F-1. La envergadura es muy similar, aunque el GP2 utiliza un motor menos potente, con 650 caballos frente a los 800 de un F-1. También cuenta con unos aditamentos aerodinámicos más reducidos, aunque, a cambio, utiliza neumáticos slick y dispone de efecto suelo, lo que le beneficia en el paso por curva y permite que su velocidad máxima sea sólo ligeramente inferior a la de un fórmula 1. Todo diseñado para preparar a los futuros campeones.