Víctor Vélez, del Club Triatló Gandia se convierte en Iberman


La prueba se disputó en la playa de la Antilla, Lepe, Huelva, el pasado 5 de Octubre de 2013.




 

Víctor Vélez, del Club Triatló Gandia se convierte en Iberman

Tras concluir su primer ironman en 2012, la “Challenge Barcelona Maresme”, Víctor Vélez, triatleta del Club Triatló Gandia buscó un nuevo reto para este 2013 y lo encontró en la provincia de Huelva, junto a la frontera entre España y Portugal. El reto, ser un “IBERMAN”. Ser “Finisher” del primer triatlón de distancia ironman que une dos países. Nadie le dijo que iba a ser fácil, pero tampoco le avisaron de que iba a ser tan duro.

Y es que tras nadar 3,8 kilómetros en las frías aguas del Atlántico al salir los primeros rayos de sol, los casi 800 inscritos en esta prueba tuvieron que recorrer 180 kilómetros en bicicleta por un recorrido tremendamente exigente, con 2.000 metros de desnivel acumulado, atravesando la frontera y finalizando en Vila Real de Santo António (Portugal). Desde allí empezaba la maratón donde los triatletas entraron en España cruzando el río Guadiana, y recorrieron los 42,1 kilómetros en una mezcla de asfalto, caminos de tierra (paraje natural de las Marismas de Ayamonte e Isla Cristina), arena de playa y dunas para finalmente recorrer los últimos kilómetros por el paseo marítimo de la Antilla (Lepe), ya rodeados de numerosos espectadores que daban ánimos en los metros finales de esta durísima prueba.

Prueba de ello fueron los numerosos participantes que no pudieron finalizar el ironman, bien por la dureza del mismo y tener que retirarse, bien por no superar el corte de tiempo en alguno de los 3 segmentos y ser descalificados por la organización. Sólo 560 triatletas de los casi 800 inscritos pueden decir que son IBERMAN.

Víctor Vélez finalizó la prueba en 12h36’, en la posición 75 en su grupo de edad (35 – 39) y 260 de la clasificación general. Cuando se acerca la hora de la salida de una prueba de estas características el triatleta tiene los nervios a flor de piel, y le vienen las dudas, pensando si es capaz de conseguir finalizar un reto de estas características, si ha entrenado lo suficiente, si está preparado psicológicamente... Pero todas esas dudas quedan disipadas y todo ese esfuerzo queda recompensado una vez se cruza la línea de meta y te entregan la medalla de FINISHER.