La Safor recuerda a sus difuntos con misas, responsos, y procesiones


La comarca de la Safor ha recordado a sus difuntos con diversas actividades. La visita del Cristo en Tavernes, una misa en el cementerio de Oliva, o un responso en Gandía han marcado la jornada de todos los Santos y fieles difuntos.




 

La Safor recuerda a sus difuntos con misas, responsos, y procesiones

La Iglesia Católica ha celebrado durante estos dos días pasados, el 1 y 2 de noviembre, las fiestas de todos los Santos y de los fieles difuntos. Dos días para recordar y rezar por nuestros difuntos, y para pedir la intercesión y ayuda de los que ya gozan de la felicidad perpetua con el Padre.

Diversas y variadas actividades se han organizado en los distintos cementerios de las localidades de la Safor.

Tavernes de la Valldigna se encuentra en plena misión popular organizada por los padres salesianos y la parroquia de san Pedro Apóstol. Y como anécdota para este año ha contado con una bajada del Cristo hasta el cementerio municipal y una misa por todos los fieles difuntos. Los actos han sido presididos por el Obispo de Ibiza e hijo de Tavernes, monseñor Vicente Juan.

En Gandía, el pasado 1 de noviembre se celebraba una misa en el cementerio municipal, con la participación de más de 800 personas. Al finalizar la misa se rezaba un responso. También en la Insigne Colegiata de Gandía, hubo un horario especial de misas, y el rezo del Santo Rosario.

En Oliva, la misa era a las 10 de la mañana en el cementario municipal, más de 600 personas asistían al campo santo para rezar por todos los fieles difuntos. En una misa presidida por el cura-plebán Fernando Cremades, y concelebrada por todos los sacerdotes de la localidad, el pueblo cristiano se reunía para rezar por sus familiares fallecidos. A las 9,30h la Parroquia de san Roque rezaba un Rosario con su respectivo responso.

Muchas localidades de la Safor, han acogido celebraciones, oraciones, y visitas al cementerio. Y es que quienes visiten el cementerio del 1 al 8 de noviembre, recen por los difuntos, pidan por las intenciones del Papa, se confiesen, y asistan a la Eucaristía comulgando, pueden ganar la indulgencia plenaria.