Prisiones de cuatro ruedas


Son demasiadas las vidas humanas que la carretera se cobra año tras año. Con la intención de reducir ese número, bomberos de todo el mundo se unen en el Campeonato Mundial de Rescate en Accidentes de Tráfico, que se celebrará en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) del 7 al 13 de octubre.




 

Prisiones de cuatro ruedas

El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, vigente campeón nacional, representará a España en el certamen internacional. “Coger información, trabajar mejor y que se transforme eso en un buen servicio de bomberos” es para el jefe del parque de bomberos de Gandía y representante del equipo español, Álvaro Tur, la finalidad de este certamen.

 

Junto con el equipo valenciano, en representación de España, estará también el de Barcelona. Durante 50 minutos, cada equipo, más otros representantes del resto del mundo, tendrá que demostrar su destreza para liberar a  las víctimas de los amasijos de hierro.

 

Los ocho componentes del conjunto valenciano, aunque en realidad son seis los que van a competir, tienen claro su objetivo. Álvaro Tur lo resume así: “Intentar hacer lo mejor posible nuestro trabajo”.

 

El Campeonato Mundial de Rescate en Accidentes de Tráfico consta de tres pruebas. La primera, con herramientas limitadas, que consta de un tiempo de 20 minutos. Una segunda, con herramientas ilimitadas pero de igual duración. Y, una tercera, la más complicada, que consiste en extraer a una víctima, cuya vida corre peligro, durante un máximo de 10 minutos.

 

Las herramientas con las que cuentan los bomberos son de tres tipos: neumáticas, que son cojines neumáticos para elevar peso; hidráulicas, con las que se transforma un fluido en energía;  y eléctricas, que transforman la energía mecánica en eléctrica. Estas herramientas se eligen según los vehículos en los que se vaya a actuar.

 

Todo esto se realiza bajo la estricta mirada de cuatro jueces, que evalúan el trabajo de todo el equipo. El campeonato se convierte no sólo en una competición, si no en el  esfuerzo de muchos profesionales que buscan minimizar las lesiones de las víctimas en accidentes de tráfico.

 

Para dejar durante esta cita en un buen lugar al equipo español, los bomberos del Consorcio de Valencia están llevando a cabo una serie  de entrenamientos. Este mes consiste  en simular casos reales de accidentes, colocando en determinadas posiciones vehículos, a veces con personas dentro, para darles oxígeno o realizar las primeras curas.

 

Pero aquí las víctimas son simuladas. La vida real es bien distinta. Las imágenes que quedan grabadas en la retina de estos bomberos también. “Siempre se te queda en la cabeza algún rescate especial, de a un niño o de  jóvenes afectados por el alcohol que se han quedado mal para toda la vida”, comenta Álvaro Tur.

 

Nadie está libre de esta lacra, por eso, este campeonato está concebido como una actividad formativa, para promover nuevos conocimientos y mejorar el auxilio en carretera, con el objetivo final de  salvar lo más rápido posible al mayor número de personas.