El Complejo Deportivo Municipal de Oliva no pasa la inspección de sanidad


La Delegación de Deportes del Ayuntamiento de Oliva, manifiesta la falta de inversiones en las instalaciones en los últimos años.

La inspección de Sanidad, alude a la adecuación y al mantenimiento de las instalaciones de riesgo como son, la aspersión de los campos de fútbol, el agua fría y el agua caliente   del polideportivo y del pabellón.




 

El Complejo Deportivo Municipal de Oliva  no pasa la inspección de sanidad


El pasado  3 de Julio, la inspección de Sanidad, examinó  el mantenimiento y el acondicionamiento de las instalaciones deportivas del municipio de Oliva. La supervisión de salubridad determinó una serie de no conformidades, tanto en el emplazamiento, como en las empresas que llevan su control. Según la Consejería de Sanidad, estas faltas no se adecuan al Real Decreto 865/2003, que instauró las medidas del Plan de Prevención y Control de la Legionellosis.

 

 

La Delegación de Deportes de Oliva, enuncia  que  “todas las analíticas de las aguas son correctas y están dentro de los parámetros normales”, y por tanto, la calidad de los fluidos es buena y adecuada. Por otro lado, afirman que sí se ha detectado una serie de no conformidades. Esto es así porque las empresas encargadas del proceso, no disponen de las acreditaciones y certificados exigidos por el Real Decreto. Además, las instalaciones de  agua fría y caliente son “obsoletas porque no se han adecuado en los últimos años a la normativa del año 2003”, aseguran.

 

 

El Concejal de Deportes, Blai Peiró, declara la “necesidad de establecer un plan de inversiones de las instalaciones deportivas plurianual para los próximos años”. De igual modo, señala que se realizan aproximadamente 18 analíticas del agua y de los emplazamientos del complejo deportivo. Según Peiró, el proceso lo realiza una empresa “acreditada”, y hasta ahora “todos los índices son correctos”.

 

 

El Ayuntamiento de Oliva, se ha puesto en contacto con la Consejería que realizó dicha inspección, para pedir por escrito una ampliación del plazo, y así, subsanar las “no conformidades”.