El Museo de Prehistoria exhibe más de 150 plaquetas de la Cova del Parpalló de Gandia


El museo de la Diputación de Valencia recoge muestras de utensilios y armamento de las primeras sociedades cazadoras.




 

El Museo de Prehistoria exhibe más de 150 plaquetas de la Cova del Parpalló de Gandia

La mayor colección de arte paleolítico descansa en el interior de la Cova del Parpalló de Gandia. Más de 5.000 plaquetas grabadas y pintadas por los primeros hombres conforman una excelente muestra artística producida con instrumentos de silex, aparentemente sin esbozo previo.

El Museo de Prehistoria la Diputación de Valencia expone más de 150 plaquetas halladas en esta cueva de la Safor. Además, la exhibición muestra instrumentos y armamento de las primeras sociedades cazadoras que aún no habían descubierto la agricultura, y no sólo necesitaban conseguir una mayor precisión en el disparo y un efecto más mortífero de sus armas arrojadizas, sino también un proceso de fabricación y reparación, sencillo.

La Cova del Parpalló, considerada de Interés Cultural y Patrimonio Mundial de la Humanidad, abrió sus puertas el pasado mes y ya cuenta con una lista de espera de más de 400 personas.

Animales y signos ilustran las plaquetas:

El arte paleolítico ofrece una importante representación de animales, un número también estimable de símbolos de tipología variable y una escasa atención por la figura humana.

En Parpalló, las especies que reúnen mayor número de imágenes son los bóvidos, los équidos, los cérvidos y los cápridos.

Los signos manifiestan una evolución con dos grandes momentos: uno caracterizado por el predominio de los temas rectangulares, y otro, que complica su elaboración con bandas de trazos cortos paralelos y bandas formadas de haces de líneas paralelas.

La figura humana queda marginada en el arte de Parpalló, tan simplificada que se sitúa en el límite de lo identificable.

La evolución del arte de Parpalló:

En el Museo de Prehistoria de Valencia se observa cómo la Cova del Parpalló cubre cronoculturalmente la mayor parte del Paleolítico superior, concretamente los periodos que van del Gravetiense al Magdaleniense. Los quince milenios en los que se fechan las 5.621 plaquetas proporcionan una evolución en técnicas y temas.

Se distinguen dos grandes unidades temporales: una antigua, que agrupa las distintas fases del Solutrense en las que encontramos trazos simples, dobles y múltiples; y otra reciente, que realiza la función integradora hasta la etapa del Magdaleniense, en la que se muestra por primera vez el detalle interno del dibujo.